"Anguila" apagó el incendio

"Los penales son cuestión de suerte", reconoció el arquero de los "santos".

ESPECTACULAR REACCION. Marcos Gutiérrez vuela y evita que la pelota, luego de la palomita de Ramiro Espíndola, vaya a parar al fondo de la red.
ESPECTACULAR REACCION. Marcos Gutiérrez "vuela" y evita que la pelota, luego de la palomita de Ramiro Espíndola, vaya a parar al fondo de la red.
Por Carlos Chirino 01 Octubre 2010
Entró muy poco en juego, pero sus intervenciones resultaron claves para que San Martín no sumara una nueva derrota en La Ciudadela. Cuando se venía la noche para el "albirrojo" y los insultos bajaban desde los cuatro costados hacia el banco de los "santos", Marcos Gutiérrez salvó al equipo.
El reloj marcaba 47 minutos del segundo tiempo cuando se produjo el penal de Mario Vera a Fernando Fontana. El público no lo podía creer. Todo indicaba que en la última jugada del partido San Martín iba a quedarse con las manos vacías. En la platea alta algunos comenzaron a bajar. No querían mirar el disparo desde los 12 pasos de Leonardo Sánchez. Otros, se quedaron para exteriorizar su bronca contra Carlos Roldán y sus pupilos. Unos pocos prefirieron aguardar en silencio que Rafael Furchi diera la orden para la ejecución de la pena máxima. Ahí fue donde aparecieron las manos salvadoras del arquero jujeño. En síntesis: los "santos" terminaron festejando el empate, con un hombre más, como si fuera una victoria de visitantes.
"Si ellos convertían el penal iba a ser un castigo demasiado grande para nosotros. A pesar de que no tuvimos una buena noche, hicimos los méritos suficientes para conseguir el triunfo. Nos está faltando la serenidad suficiente para concretar las opciones que generamos durante los 90 minutos", expresó "Anguila".
Luego, el jujeño contó cómo fue la jugada donde evitó la caída de los "albirrojos". "Opté por quedarme en el medio. Los penales son cuestión de suerte. En lo personal no lo tomo como una revancha. A esta altura de mi carrera no tengo que rendir ningún examen", enfatizó.
Durante la primera parte Gutiérrez entró en acción una sola vez. Fue a los 31?, cuando resolvió muy bien un remate de larga distancia. En el complemento sacó una pelota de gol. A los 5? voló en forma espectacular para ahogarle el grito de gol a Rodrigo Espíndola, luego de una palomita del volante "funebrero".
Sobre el final contuvo un remate de Damián Toledo. Y para coronar una gran noche, llegó la atajada del penal y la ovación de todo el pueblo "santo".

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