Como todos los años, cada vez que se acerca el 24 de septiembre las expectativas crecen en el hipódromo. La disputa del "Batalla" despierta gran interés, no tan sólo entre el público, sino también entre los propietarios, los jockeys, los cuidadores y los directivos, que se preparan de manera especial para la gran cita de la temporada. Pero esta vez es distinto. El clima de fiesta se instaló desde mucho antes. Todos los meses llegan caballos nuevos y cada vez son menos los que parten hacia Buenos Aires. No hay dudas de que el turf tucumano está pasando por un gran momento. Los números así lo demuestran.







