Boca comenzó el Apertura como terminó el Clausura: mal. Y en sólo tres fechas la tabla lo encuentra en el penúltimo peldaño, por encima de Tigre, con un punto sobre nueve posibles. Arranque desmoralizador por donde se lo mire el del equipo de Borghi, que revela demasiada confusión en sus movimientos y en la ejecución de la idea futbolística que pregona el entrenador. Contra All Boys, un rival que fue pura entrega y más ordenado, se empecinó en verticalizar el juego facilitando la contención del "albo". Además, terminó la mayoría de sus intentos buscando la cabeza muchas veces salvadora de Palermo. Y atrás, cada centro sigue siendo un padecimiento. Como antes.
NOTICIAS RELACIONADAS










