06 Junio 2010 Seguir en 
A la hora de enfocar las miradas hacia el básquet tucumano, las conclusiones son disímiles y más pesimistas. Muruaga, con la experiencia vivida en Santiago del Estero de un equipo patrocinado por el Gobierno, comparó ambas realidades.
"Lo que falta en Tucumán es continuidad. Cuando jugué en el TNA con equipos de acá nos pagaban, pero no duramos más de un año y así no se puede consolidar un proyecto ni formar jugadores. La política de Estado de allá es clara: ellos apoyan y sustentan al equipo y las dos partes terminan beneficiadas", recalcó.
A Lucas el tema lo toca de cerca. En 2001 debió abandonar el último equipo tucumano que jugó en la máxima categoría del básquet por innumerables incumplimientos en lo que hacía a salarios y al proyecto en sí.
"En ese momento venía de Real Madrid y no pensaba ni siquiera en cobrar, pero no teníamos nada. Me acuerdo de haber prestado plata a compañeros porque no tenían para comer. Eso ya no es una falta de respeto? Eso es ser h? de p?. Si no tenés plata, no traigas gente de afuera con familia para después no pagarle. Nunca cumplieron su palabra. Ahora preguntás qué jugador quiere venir a Tucumán y muy pocos lo hacen. Es una lástima que las cosas sigan como hace 20 años, falta seriedad", enfatizó.
Esa seriedad, según cuenta, sobra en el "granate", donde jugó la temporada pasada y donde afirma que accedió casi sin poner condiciones.
"Habíamos descendido con Zaragoza y quedé libre. Era difícil que algún club de la ACB me contratara con mi edad. La verdad es que no quería quedar parado mucho tiempo y cuando llegó el ofrecimiento desde Buenos Aires por medio de mi representante sólo me aseguré de dos cosas antes de aceptar: si me iban a pagar lo que prometían y si el club era serio. Fue todo muy rápido y raro", detalló.
Por estos días, la vida deportiva de "Pepe" no tiene pausas porque está entrenándose con el seleccionado tucumano para el Argentino de La Pampa.
Victoriano, en tanto, adelantó que volverá por un tiempo a Europa para descansar y, de paso, echar un vistazo a su línea de ropa deportiva "Eight Hearts".
De todas maneras, y aunque el porvenir de ambos jugadores es desconocido y no se sepa que parqués pisarán, ellos deberán descansar tranquilos porque ya dejaron su huella.
"Lo que falta en Tucumán es continuidad. Cuando jugué en el TNA con equipos de acá nos pagaban, pero no duramos más de un año y así no se puede consolidar un proyecto ni formar jugadores. La política de Estado de allá es clara: ellos apoyan y sustentan al equipo y las dos partes terminan beneficiadas", recalcó.
A Lucas el tema lo toca de cerca. En 2001 debió abandonar el último equipo tucumano que jugó en la máxima categoría del básquet por innumerables incumplimientos en lo que hacía a salarios y al proyecto en sí.
"En ese momento venía de Real Madrid y no pensaba ni siquiera en cobrar, pero no teníamos nada. Me acuerdo de haber prestado plata a compañeros porque no tenían para comer. Eso ya no es una falta de respeto? Eso es ser h? de p?. Si no tenés plata, no traigas gente de afuera con familia para después no pagarle. Nunca cumplieron su palabra. Ahora preguntás qué jugador quiere venir a Tucumán y muy pocos lo hacen. Es una lástima que las cosas sigan como hace 20 años, falta seriedad", enfatizó.
Esa seriedad, según cuenta, sobra en el "granate", donde jugó la temporada pasada y donde afirma que accedió casi sin poner condiciones.
"Habíamos descendido con Zaragoza y quedé libre. Era difícil que algún club de la ACB me contratara con mi edad. La verdad es que no quería quedar parado mucho tiempo y cuando llegó el ofrecimiento desde Buenos Aires por medio de mi representante sólo me aseguré de dos cosas antes de aceptar: si me iban a pagar lo que prometían y si el club era serio. Fue todo muy rápido y raro", detalló.
Por estos días, la vida deportiva de "Pepe" no tiene pausas porque está entrenándose con el seleccionado tucumano para el Argentino de La Pampa.
Victoriano, en tanto, adelantó que volverá por un tiempo a Europa para descansar y, de paso, echar un vistazo a su línea de ropa deportiva "Eight Hearts".
De todas maneras, y aunque el porvenir de ambos jugadores es desconocido y no se sepa que parqués pisarán, ellos deberán descansar tranquilos porque ya dejaron su huella.









