Un diluvio azotó la ciudad, pero el campo todavía sufre la sequía

La lluvia fue corta e intensa y provocó una caída de la temperatura.

UNA ODISEA. La tormenta sorprendió a los estudiantes cuando salían del colegio y complicó el regreso a sus casas. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
UNA ODISEA. La tormenta sorprendió a los estudiantes cuando salían del colegio y complicó el regreso a sus casas. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
20 Noviembre 2009
Todo ocurrió en pocos minutos. El agobiante calor que sofocó durante la mañana a los tucumanos cambió de golpe al mediodía, cuando una intensa lluvia acompañada con ráfagas de viento se desató sobre la ciudad. El tornado encontró a los tucumanos en plena actividad. Los estudiantes y trabajadores que salían de sus labores cotidianas debieron sortear numerosos obstáculos para poder llegar a destino. También hubo granizo en algunas localidades del interior, aunque no se produjeron grandes destrozos. Sin embargo, en el campo, el agua prácticamente estuvo ausente, sobre todo en la zona este, donde persiste la sequía.

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