Urquiza escribe a Tucumán
Para desautorizar las incursiones de Felipe Varela. Por Carlos Páez de la Torre (h). - Redacción LA GACETA.
28 Octubre 2009 Seguir en 
Es conocido que el caudillo Felipe Varela (1819-1870) en sus campañas, declaró siempre que actuaba de acuerdo a las intenciones del general Justo José de Urquiza (1801-1870). Este último, en una extensa carta a Tucumán, escrita dos años antes de ser asesinado y dirigida al doctor Salustiano Zavalía (1806-1873), negó de plano tales imputaciones.
Afirmaba Urquiza, con fecha 11 de febrero de 1868, que "Varela y su montonera, producto legítimo de los excesos del poder y de una política bastarda, jamás puede ser para nadie la expresión o el agente de mis ideas". Decía que "la mejor prueba era que él abusaba de mi nombre, sin que ningún hecho mío lo autorizase. Los que han abusado del nombre de Dios y de la Religión para explotar la razón de las masas crédulas, tienen tanta razón para ser creídos como la ha tenido Varela, si sus bandas se entregaban a la disolución y al pillaje".
Aseguraba el ex presidente de la Confederación que "si mis enemigos personales han podido explotar semejante patraña, ella no ha podido ser atendida, no digo por mis amigos: por ningún argentino a quien le sean conocidos los hechos de mi vida pública". Decía a Zavalía: "usted ha tenido ocasión de conocer mis sentimientos personales. Mi patria sabe que soy hombre de principios, no de partido, y menos de montonera: jamás las he tolerado siquiera".
Volvía sobre el tema, párrafos más adelante. "¿Qué palabra, qué hecho mío ha acreditado las proclamas de Varela? ¿A qué amigo, de los que tengo en las provincias, he escrito sin condenar semejantes esfuerzos, tan estériles como dolorosos y desacreditadores para el país?". Afirmaba que "no soy ni puedo ser de los que se aprovechan del desorden para ganar un puesto público". La carta, conservada en copia en el archivo del doctor Uladislao Frías, fue publicada por el historiador Juan Isidro Quesada.
Afirmaba Urquiza, con fecha 11 de febrero de 1868, que "Varela y su montonera, producto legítimo de los excesos del poder y de una política bastarda, jamás puede ser para nadie la expresión o el agente de mis ideas". Decía que "la mejor prueba era que él abusaba de mi nombre, sin que ningún hecho mío lo autorizase. Los que han abusado del nombre de Dios y de la Religión para explotar la razón de las masas crédulas, tienen tanta razón para ser creídos como la ha tenido Varela, si sus bandas se entregaban a la disolución y al pillaje".
Aseguraba el ex presidente de la Confederación que "si mis enemigos personales han podido explotar semejante patraña, ella no ha podido ser atendida, no digo por mis amigos: por ningún argentino a quien le sean conocidos los hechos de mi vida pública". Decía a Zavalía: "usted ha tenido ocasión de conocer mis sentimientos personales. Mi patria sabe que soy hombre de principios, no de partido, y menos de montonera: jamás las he tolerado siquiera".
Volvía sobre el tema, párrafos más adelante. "¿Qué palabra, qué hecho mío ha acreditado las proclamas de Varela? ¿A qué amigo, de los que tengo en las provincias, he escrito sin condenar semejantes esfuerzos, tan estériles como dolorosos y desacreditadores para el país?". Afirmaba que "no soy ni puedo ser de los que se aprovechan del desorden para ganar un puesto público". La carta, conservada en copia en el archivo del doctor Uladislao Frías, fue publicada por el historiador Juan Isidro Quesada.
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