05 Septiembre 2009 Seguir en 
El pediatra del Centro de Acción Comunitaria (CAC) 10 de la Municipalidad capitalina Eduardo Gómez Ponce aseguró que los registros de desnutrición del Siprosa no coinciden con los que él tiene en su CAC ni con los de varios otros centros asistenciales.
El médico puso en duda las cifras que difundió la directora de Medicina Social del Siprosa, Sandra Tirado, y dijo que más de la mitad de los niños de hasta seis años que atiende en el CAC de Villa Amalia son excluidos del sistema de atención especial. La exclusión obedece a que son desnutridos crónicos y no agudos o graves. El CAC 10 atiende unos 300 de los 600 niños empadronados en el Plan Nacer. De ellos, 80 son desnutridos de primero y segundo grado, afirmó Gómez Ponce.
El médico exhibió numerosas planillas oficiales de control de junio de 2008 y de julio de este año para demostrar que, incluso, las cifras oficiales que surgen de las altas de niños del CAC, demuestran que hubo incremento de casos.
Explicó que de los 50 niños desnutridos diagnosticados en junio del año pasado mediante las tablas de control que emplea la provincia peso-edad y peso -talla, el Siprosa sólo incorporó al Programa de Focalización y Rehabilitación Nutricional 27 niños.
"En julio registré en el CAC 80 niños desnutridos -30 más que en junio de 2008-, pero el Siprosa aceptó sólo 42 como beneficiarios", dijo.
Ayuda insuficiente
El médico considera que es grave que "los políticos crean que con $ 50 los niños desnutridos subirán de peso". "Los que trabajamos en los centros de atención primaria sabemos que las cifras que maneja el Siprosa no son las reales, porque el sistema explicitado en el manual de aplicación del Programa de Focalización y Rehabilitación incorpora los niños desnutridos de segundo y tercer grado, que son los más graves, pero no registra los crónicos, aunque estos siguen necesitando asistencia", aseveró. Igual se procede con los mayores de seis años, agregó.
Gómez Ponce informó que los CAC y CAPS entregan un kilo de leche a los niños de dos a seis años, y dos kilos a los menores de dos años, por mes.
Reiteró que los $ 50 que reciben las familias de desnutridos "no alcanza para cubrir las 39.000 calorías que establece el programa de recuperación nutricional. "Esa cantidad no llega a cubrir ni 20.000 calorías mensuales; significa $ 1,60 por día, con lo cual no se compra ni media docena de huevos", aseveró.
Como una cicatriz
El ministro de Salud, Pablo Yedlin, explicó que los desnutridos crónicos reciben leche, atención y control médico en cuanto a vacunas y otras necesidades. Pero admitió que no están incluidos en el plan por el cual se les otorga los $ 50. "Un desnutrido crónico es un niño que tiene una talla menor a la que corresponde; es como una cicatriz, porque ya no podrá recuperar la talla, pero eso no significa que está mal nutrido", subrayó.
Los pacientes que se incluyen en el programa de Focalización y Rehabilitación Nutricional, que es financiado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, son aquellos que presentan un cuadro de desnutrición aguda y los que corren el riesgo de llegar a ese estado.
"Dentro del marco del Plan Nacer, en toda la provincia se controla cerca de 52.000 niños. Y es cierto que la desnutrición sigue siendo un problema, pero está bajando medio punto por trimestre, de acuerdo con los datos que manejamos en el Siprosa", aseguró el funcionario.
El médico puso en duda las cifras que difundió la directora de Medicina Social del Siprosa, Sandra Tirado, y dijo que más de la mitad de los niños de hasta seis años que atiende en el CAC de Villa Amalia son excluidos del sistema de atención especial. La exclusión obedece a que son desnutridos crónicos y no agudos o graves. El CAC 10 atiende unos 300 de los 600 niños empadronados en el Plan Nacer. De ellos, 80 son desnutridos de primero y segundo grado, afirmó Gómez Ponce.
El médico exhibió numerosas planillas oficiales de control de junio de 2008 y de julio de este año para demostrar que, incluso, las cifras oficiales que surgen de las altas de niños del CAC, demuestran que hubo incremento de casos.
Explicó que de los 50 niños desnutridos diagnosticados en junio del año pasado mediante las tablas de control que emplea la provincia peso-edad y peso -talla, el Siprosa sólo incorporó al Programa de Focalización y Rehabilitación Nutricional 27 niños.
"En julio registré en el CAC 80 niños desnutridos -30 más que en junio de 2008-, pero el Siprosa aceptó sólo 42 como beneficiarios", dijo.
Ayuda insuficiente
El médico considera que es grave que "los políticos crean que con $ 50 los niños desnutridos subirán de peso". "Los que trabajamos en los centros de atención primaria sabemos que las cifras que maneja el Siprosa no son las reales, porque el sistema explicitado en el manual de aplicación del Programa de Focalización y Rehabilitación incorpora los niños desnutridos de segundo y tercer grado, que son los más graves, pero no registra los crónicos, aunque estos siguen necesitando asistencia", aseveró. Igual se procede con los mayores de seis años, agregó.
Gómez Ponce informó que los CAC y CAPS entregan un kilo de leche a los niños de dos a seis años, y dos kilos a los menores de dos años, por mes.
Reiteró que los $ 50 que reciben las familias de desnutridos "no alcanza para cubrir las 39.000 calorías que establece el programa de recuperación nutricional. "Esa cantidad no llega a cubrir ni 20.000 calorías mensuales; significa $ 1,60 por día, con lo cual no se compra ni media docena de huevos", aseveró.
Como una cicatriz
El ministro de Salud, Pablo Yedlin, explicó que los desnutridos crónicos reciben leche, atención y control médico en cuanto a vacunas y otras necesidades. Pero admitió que no están incluidos en el plan por el cual se les otorga los $ 50. "Un desnutrido crónico es un niño que tiene una talla menor a la que corresponde; es como una cicatriz, porque ya no podrá recuperar la talla, pero eso no significa que está mal nutrido", subrayó.
Los pacientes que se incluyen en el programa de Focalización y Rehabilitación Nutricional, que es financiado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, son aquellos que presentan un cuadro de desnutrición aguda y los que corren el riesgo de llegar a ese estado.
"Dentro del marco del Plan Nacer, en toda la provincia se controla cerca de 52.000 niños. Y es cierto que la desnutrición sigue siendo un problema, pero está bajando medio punto por trimestre, de acuerdo con los datos que manejamos en el Siprosa", aseguró el funcionario.







