31 Julio 2009 Seguir en 
Compró una moto para salir a robar y luego de haber atacado a dos personas la devolvió, aduciendo que andaba mal. Pero el plan le salió mal: alguien alcanzó a anotar la chapa patente, por lo que ya se conoce su identidad y la Justicia ordenó que se lo detuviera, aunque hasta anoche permanecía prófugo.
El 22 de julio, dos delincuentes que se movilizaban en una Honda CG comenzaron a circular por inmediaciones de la plaza Alberdi. Allí, con algunos minutos de diferencia, atacaron a Matías Adolfo Lerma y a Estela Giffoniello. Según la denuncia que recibió la Policía, al primero le robaron dinero, y a la mujer una cadena. Cuando los arrebatadores escapaban un testigo anotó la patente. Con este dato, personal de Patrulla Motorizada, al mando de los comisarios Luis Mansilla y Luis Gutiérrez, comenzó a trabajar. Averiguaron dónde había sido vendida la moto y supieron que el rodado ya había sido devuelto. "Dijeron que andaba mal", explicó Gutiérrez. El miércoles, los policías allanaron una pensión ubicada en pasaje Enzo Bordabehere 54 (altura avenida Avellaneda al 700). Allí, dentro de la habitación que ocupaba el acusado, encontraron la chapa patente de otra moto y el documento de identidad del sospechoso. Sobre una cama había una imagen de San La Muerte, el "protector" de los delincuentes. Los policías creen que el acusado ya hizo varias veces la misma operación: adquiere una moto, roba y la devuelve. Por eso alertaron a las distintas empresas que venden este tipo de rodados.
El 22 de julio, dos delincuentes que se movilizaban en una Honda CG comenzaron a circular por inmediaciones de la plaza Alberdi. Allí, con algunos minutos de diferencia, atacaron a Matías Adolfo Lerma y a Estela Giffoniello. Según la denuncia que recibió la Policía, al primero le robaron dinero, y a la mujer una cadena. Cuando los arrebatadores escapaban un testigo anotó la patente. Con este dato, personal de Patrulla Motorizada, al mando de los comisarios Luis Mansilla y Luis Gutiérrez, comenzó a trabajar. Averiguaron dónde había sido vendida la moto y supieron que el rodado ya había sido devuelto. "Dijeron que andaba mal", explicó Gutiérrez. El miércoles, los policías allanaron una pensión ubicada en pasaje Enzo Bordabehere 54 (altura avenida Avellaneda al 700). Allí, dentro de la habitación que ocupaba el acusado, encontraron la chapa patente de otra moto y el documento de identidad del sospechoso. Sobre una cama había una imagen de San La Muerte, el "protector" de los delincuentes. Los policías creen que el acusado ya hizo varias veces la misma operación: adquiere una moto, roba y la devuelve. Por eso alertaron a las distintas empresas que venden este tipo de rodados.







