31 Julio 2009 Seguir en 
Cuando todavía no hay ningún tipo de avance en la investigación de la aparición de dos granadas el martes en la capital, ayer apareció otro artefacto explosivo similar, pero en El Colmenar. Esta vez se trató de una granada FM-K1, utilizada para lanzamiento con morteros.
"Por aquí pasa muchísima gente y nunca habíamos visto algo así. Yo creo que la tiraron a propósito para que alguien la encuentre", explicó Pablo Pereyra, un joven que vive en la zona y que se acercó a ver lo que pasaba cuando decenas de curiosos rodeaban el artefacto.
La granada fue encontrada a las 10, detrás de las grutas de la Difunta Correa y de El Gauchito Gil, en el nacimiento de la ruta 305. A los vecinos les llamó sobremanera la atención que entre el miércoles y ayer a la madrugada habían estado quemado pastos en la zona y los operarios no habían descubierto la granada. "Por eso creemos que la tiraron en algún momento después de la quema", razonó Diego Peretti, otro vecino. "Cuando lo vieron nadie quería tocarla. Era evidente que se trataba de algo peligroso", indicó el hombre. Los vecinos también dijeron que por la zona (ubicada justo en el comienzo del puente que pasa por arriba de la autopista) siempre hay mucha gente que va a pedir o a cumplir promesa a los santos populares.
Minutos después llegó personal de la comisaría de El Colmenar que constató que se trataba de una granada, por lo que se dio intervención a la Brigada de Explosivos de Bomberos de la Provincia. Personal al mando del comisario Raúl Lobo certificó que se trataba de una granada FM-K1 modelo 0, antitanque, de 25 centímetros de largo por 12 de ancho. Afortunadamente también advirtieron que el artefacto no tenía lo que se conoce como tren de fuego, por lo que no podía ser detonada. Los investigadores le comunicaron el hallazgo al secretario de la fiscalía I, Fernando Valladares, y al fiscal subrogante, Carlos Albaca, quienes ordenaron que se secuestrara el artefacto.
Ninguna autoridad del área de seguridad de la provincia quiso hacer comentarios acerca de lo sucedido. El martes, dentro de una alcantarilla ubicada en la esquina de avenida Avellaneda y Santiago del Estero, dos operarios de la Municipalidad que estaban haciendo tareas de mantenimiento descubrieron dos granadas de fabricación española EA-M5 en condiciones de detonar. Personal de Bomberos intervino y las encintó para evitar que accidentalmente alguien tirara de las espoletas. Las granadas eran prácticamente nuevas y se cree que habían sido tiradas horas antes a la bocatormenta ya que el agua no las había afectado. Una semana antes, en Los Aguirre, se habían encontrado cuatro panes de Trotyl. Estos sucesos obligaron a la Policía a tomar mayores medidas de seguridad, además de comunicarle a las otras fuerzas de seguridad y a las fuerzas armadas lo que había sucedido. El hallazgo de ayer no hizo más que incrementar la preocupación, por lo que el nivel de alerta entre los organismos de vigilancia se elevó.
LA GACETA consultó al delegado en Tucumán del Registro Nacional de Armas (RENAR), Luis Sal Area quien, aunque dijo que el organismo no tiene injerencia ante la aparición de este tipo de artefactos, indicó que había que tener mucho cuidado. "Lo primero que se aconseja es no manipularlo. En la medida de lo posible no acercarse y llamar en el acto de la Policía. Por más que algunos parezcan viejos o inutilizados pueden estar activos", indicó.
"Por aquí pasa muchísima gente y nunca habíamos visto algo así. Yo creo que la tiraron a propósito para que alguien la encuentre", explicó Pablo Pereyra, un joven que vive en la zona y que se acercó a ver lo que pasaba cuando decenas de curiosos rodeaban el artefacto.
La granada fue encontrada a las 10, detrás de las grutas de la Difunta Correa y de El Gauchito Gil, en el nacimiento de la ruta 305. A los vecinos les llamó sobremanera la atención que entre el miércoles y ayer a la madrugada habían estado quemado pastos en la zona y los operarios no habían descubierto la granada. "Por eso creemos que la tiraron en algún momento después de la quema", razonó Diego Peretti, otro vecino. "Cuando lo vieron nadie quería tocarla. Era evidente que se trataba de algo peligroso", indicó el hombre. Los vecinos también dijeron que por la zona (ubicada justo en el comienzo del puente que pasa por arriba de la autopista) siempre hay mucha gente que va a pedir o a cumplir promesa a los santos populares.
Minutos después llegó personal de la comisaría de El Colmenar que constató que se trataba de una granada, por lo que se dio intervención a la Brigada de Explosivos de Bomberos de la Provincia. Personal al mando del comisario Raúl Lobo certificó que se trataba de una granada FM-K1 modelo 0, antitanque, de 25 centímetros de largo por 12 de ancho. Afortunadamente también advirtieron que el artefacto no tenía lo que se conoce como tren de fuego, por lo que no podía ser detonada. Los investigadores le comunicaron el hallazgo al secretario de la fiscalía I, Fernando Valladares, y al fiscal subrogante, Carlos Albaca, quienes ordenaron que se secuestrara el artefacto.
Ninguna autoridad del área de seguridad de la provincia quiso hacer comentarios acerca de lo sucedido. El martes, dentro de una alcantarilla ubicada en la esquina de avenida Avellaneda y Santiago del Estero, dos operarios de la Municipalidad que estaban haciendo tareas de mantenimiento descubrieron dos granadas de fabricación española EA-M5 en condiciones de detonar. Personal de Bomberos intervino y las encintó para evitar que accidentalmente alguien tirara de las espoletas. Las granadas eran prácticamente nuevas y se cree que habían sido tiradas horas antes a la bocatormenta ya que el agua no las había afectado. Una semana antes, en Los Aguirre, se habían encontrado cuatro panes de Trotyl. Estos sucesos obligaron a la Policía a tomar mayores medidas de seguridad, además de comunicarle a las otras fuerzas de seguridad y a las fuerzas armadas lo que había sucedido. El hallazgo de ayer no hizo más que incrementar la preocupación, por lo que el nivel de alerta entre los organismos de vigilancia se elevó.
LA GACETA consultó al delegado en Tucumán del Registro Nacional de Armas (RENAR), Luis Sal Area quien, aunque dijo que el organismo no tiene injerencia ante la aparición de este tipo de artefactos, indicó que había que tener mucho cuidado. "Lo primero que se aconseja es no manipularlo. En la medida de lo posible no acercarse y llamar en el acto de la Policía. Por más que algunos parezcan viejos o inutilizados pueden estar activos", indicó.
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