03 Julio 2009 Seguir en 
Hace cinco meses, un trágico accidente causó conmoción en Tucumán. En una esquina de Yerba Buena, el automóvil en el que circulaba la pediatra María Cecilia Reales fue chocado por otro en el que iban dos menores de 17 años. Ayer, en el marco de la investigación que lleva adelante la Justicia, especialistas de la Policía Científica reconstruyeron cómo fue la terrible colisión. "Es una medida que permitirá establecer en qué circunstancias se produjo el accidente", explicó Jorge Lobo Aragón, representante legal de la familia Reales.
El 3 de febrero a la mañana, la pediatra había salido de su casa, situada en calle Brasil, rumbo a su lugar de trabajo, en el Hospital de Niños. Conducía su Peugeot 206 negro por calle Moreno hacia el sur y, poco antes de cruzar la platabanda de la avenida Aconquija, fue chocada por un Ford Fiesta. Debido al terrible impacto, Reales falleció casi en el acto. Los menores sufrieron heridas, fueron asistidos en el Centro de Salud y tiempo después recibieron el alta. Según la Policía, por indicación de sus representantes legales, los adolescentes hicieron uso de su derecho de negarse a un dosaje alcohólico en el hospital. Debido a esto, los investigadores aún no pudieron comprobar si los muchachos habían bebido alcohol o no aquella noche, ya que personal de la comisaría de Yerba Buena secuestró una botella de fernet del interior del Ford. El chico que iba como acompañante del imputado relató en la Fiscalía VI qué habían hecho esa madrugada. "Todo pasó muy rápido. De repente, teníamos su automóvil encima del nuestro y no se pudo hacer nada", dijo el joven ante la fiscala Adriana Reinoso Cuello.
Para conocer en detalle qué sucedió esa mañana, la fiscala ordenó que se confeccionara un informe accidentológico. Ayer, personal de Policía Científica -a cargo del comisario Hugo Galván y del oficial Juan José Cata- realizó un relevamiento topográfico del lugar del hecho.
Desde las 9, policías de Criminalística y de otras dependencias policiales cortaron la zona en la que se produjo la tragedia. Realizaron varias mediciones para poder conocer la visibilidad del terreno y qué ángulo de percepción tenían los conductores. "Así también podremos averiguar a qué velocidad iba cada vehículo", explicó el licenciado Oscar Alberto Terraza, perito de parte solicitado por la familia de la víctima. Además, los investigadores tomaron nota del contexto en el que se produjo el accidente. Por ejemplo, en esa cuadra, sobre la vereda norte (hacia la mano derecha del rodado que era conducido por el adolescente) hay un cartel que dice "velocidad máxima: 40 km". Otro, situado en la platabanda, reza: "si tomaste alcohol, no manejes". Sin embargo, los vecinos explicaron que esa señalización fue instalada días después de la colisión.
La fiscala también decidió que los peritos se trasladaran hasta la comisaría de Yerba Buena y revisaran los vehículos que protagonizaron el accidente para poder hacer un informe completo y que están secuestrados en esa dependencia.
El 3 de febrero a la mañana, la pediatra había salido de su casa, situada en calle Brasil, rumbo a su lugar de trabajo, en el Hospital de Niños. Conducía su Peugeot 206 negro por calle Moreno hacia el sur y, poco antes de cruzar la platabanda de la avenida Aconquija, fue chocada por un Ford Fiesta. Debido al terrible impacto, Reales falleció casi en el acto. Los menores sufrieron heridas, fueron asistidos en el Centro de Salud y tiempo después recibieron el alta. Según la Policía, por indicación de sus representantes legales, los adolescentes hicieron uso de su derecho de negarse a un dosaje alcohólico en el hospital. Debido a esto, los investigadores aún no pudieron comprobar si los muchachos habían bebido alcohol o no aquella noche, ya que personal de la comisaría de Yerba Buena secuestró una botella de fernet del interior del Ford. El chico que iba como acompañante del imputado relató en la Fiscalía VI qué habían hecho esa madrugada. "Todo pasó muy rápido. De repente, teníamos su automóvil encima del nuestro y no se pudo hacer nada", dijo el joven ante la fiscala Adriana Reinoso Cuello.
Para conocer en detalle qué sucedió esa mañana, la fiscala ordenó que se confeccionara un informe accidentológico. Ayer, personal de Policía Científica -a cargo del comisario Hugo Galván y del oficial Juan José Cata- realizó un relevamiento topográfico del lugar del hecho.
Desde las 9, policías de Criminalística y de otras dependencias policiales cortaron la zona en la que se produjo la tragedia. Realizaron varias mediciones para poder conocer la visibilidad del terreno y qué ángulo de percepción tenían los conductores. "Así también podremos averiguar a qué velocidad iba cada vehículo", explicó el licenciado Oscar Alberto Terraza, perito de parte solicitado por la familia de la víctima. Además, los investigadores tomaron nota del contexto en el que se produjo el accidente. Por ejemplo, en esa cuadra, sobre la vereda norte (hacia la mano derecha del rodado que era conducido por el adolescente) hay un cartel que dice "velocidad máxima: 40 km". Otro, situado en la platabanda, reza: "si tomaste alcohol, no manejes". Sin embargo, los vecinos explicaron que esa señalización fue instalada días después de la colisión.
La fiscala también decidió que los peritos se trasladaran hasta la comisaría de Yerba Buena y revisaran los vehículos que protagonizaron el accidente para poder hacer un informe completo y que están secuestrados en esa dependencia.
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