La consigna es vender y no gastar de más
Postergación de inversiones, rebaja de precios, achicamiento de gastos innecesarios, balances con números finos, cuidado especial en la calidad de los productos y recortes de personal son algunas de las acciones que se implementan día tras días en las compañías para hacer frente a la crisis. La incertidumbre domina los negocios.
Desde un menor uso de tinta de las impresoras o traslados en taxi hasta recortes de personal son acciones a las que apelan los empresarios tucumanos a la hora de disminuir los gastos, en tiempos de una desaceleración general de las actividades, derivada de la crisis económica internacional.
Los empresarios tucumanos no están de parabienes. Afirman que a los trastornos de índole comercial y a las nocivas complicaciones de acceso a crédito se les agrega el factor que muchos señalan como el más perjudicial: la incertidumbre.
Propietarios y administradores de empresas tucumanas de distintos rubros consultados por LA GACETA coincidieron en que el horizonte no es claro: no se sabe cuándo terminará la crisis (o si se acentuará); ni qué pasará con la Argentina antes y, en particular, después de las elecciones; y los mercados internacionales y las performances de las principales economías del mundo tampoco dan cuenta de recuperación alguna.
Además, la crisis golpea al grueso de los sectores, pero muchos ya acarrean problemas propios del rubro; por ejemplo, las textiles, que conviven desde hace años con el nerviosismo por la competencia con productos de importación, y los cañeros, que siguen luchando sin lograr resultados en pos de una suba del precio del azúcar. La zafra del año pasado trabajaron a quebranto y están preocupados porque durante esta campaña se repita la cosecha a pérdida. En Tucumán la crisis se ha cobrado decenas de despidos (o no renovaciones de contratos laborales en los más jóvenes) y las compañías han tomado decisiones drásticas. En el caso de los ingenios azucareros, reduciendo a lo mínimo indispensable las reparaciones, medida que perjudica en forma directa, por ejemplo, a las metalmecánicas. Por caso, Papelera Tucumán anunció que suspenderá temporalmente su producción como consecuencia de la caída de la demanda nacional e internacional de papel.
El crac económico también genera un drástico cambio en la imagen del microcentro de Tucumán. Hace unas semanas LA GACETA publicó un relevamiento según el cual la proliferación de locales cerrados u ofrecidos en alquiler proyectan una estampa que contrasta con el crecimiento y la prosperidad que imperaban en el comercio sólo algunos meses atrás.
El sondeo abarcó desde Laprida hasta Junín, y desde 24 de Septiembre hasta Santiago del Estero, un total de 20 manzanas. Sólo se consideraron las comercios que daban a la calle y no los ubicados dentro de las galerías. Los resultados mostraron que de un total de 1.061 negocios, 86 se encuentran cerrados o en alquiler, es decir, un 7,5% de locales desocupados en la zona relevada. Si bien la primera impresión es que del total de locales relevados es baja la cantidad de comercios desocupados, la realidad es que hace 12 meses en el mismo radio era casi imposible hallar un inmueble en alquiler. Los números muestran que uno de cada 12 locales comerciales está vacío en las 20 manzanas relevadas. La crisis está vivita y coleando, resumió uno de los empresarios consultados. Todo indica que se vienen tiempos de mayores ajustes.
Indispensable y prescindible
“Todas las industrias, sin excepción, están efectuando ajustes operativos. Eso implica todo tipo de recortes y de gastos, que en épocas normales se verían como necesarios y hasta imprescindibles, y ahora son prescindibles”, comentó el presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Felipe Salas.
“Hay sectores que están más complicados que otros. En general, ocurre que los costos de producción realmente están muy cerca de los precios de venta. Entonces, se minimizó la rentabilidad. Eso, unido a un contexto internacional recesivo, hace doblemente difíciles las cosas”, dijo el directivo.
Al respecto, se quejó de que el Gobierno nacional haya dispuesto un aumento de la tarifa del gas del 30%, que -según afirmó- repercutirá duramente en los costos de las industrias y encarecerá directamente los precios al consumidor final. Reclamó, además, la elevación del tipo de cambio y una flexibilización impositiva, con devoluciones del IVA y baja de las contribuciones patronales.












