La flexibilidad de las empresas es clave para capear temporales
El economista del Instituto de Economía Aplicada de la Fundación Banco Empresario y profesor de la UNT, Víctor Elías, opina que las empresas deben tener la capacidad de bajar los costos y de mantener el capital y el trabajo para no estar en desventaja cuando la recesión finalice.
La inminencia de las elecciones legislativas nacionales, previstas para el 28 de junio, y una crisis internacional que no muestra visos de conclusión, alimentan la incertidumbre general en la economía. Esta falta de certezas y de previsibilidad afecta las decisiones que deben afrontar las personas, en especial aquellas involucradas con empresas. En un escenario de dudas, con una economía en contracción, una opción mal elegida puede redundar en enormes pérdidas.
"La reacción de las empresas frente a una recesión económica no es muy distinta que en el caso de una recuperación. La clave está en la flexibilización de su manejo y la constante búsqueda de mercados", indicó el economista del Instituto de Economía Aplicada de la Fundación Banco Empresario y profesor de la UNT, Víctor Elías.
"La flexibilización trata de bajar los costos y de mantener el capital y el trabajo para no estar en desventaja cuando la recesión finalice. Para que ello sea posible y no se genere desempleo no deben haber restricciones a la flexibilización que las empresas necesitan. Ello pasa por cambiar algunas cosas como se hacen en épocas normales, como ser horas de trabajo, mayor uso de trabajo y menos de capital, remuneraciones, turnos de trabajo. Las regulaciones laborales en general provocan ajustes mas fuertes de lo necesario, especialmente para el trabajador menos preparado y más joven", resaltó.
Según el experto, la búsqueda de no perder mercado se hace mejorando la calidad del producto y a través de nuevos demandantes. "Acá también tiene que haber una flexibilización que permita adaptarse a las nuevas necesidades. La actitud empresarial debe ser activa y no pasiva. Si bien la recesión es un fenómeno global, no se da de la misma forma en todos los sectores. Para ayudar a ello el esquema impositivo debe ser flexible, lo cual normalmente no lo es ya que el Estado es el que menos quiere ajustarse", sintetizó.
Elías opina que las empresas deben ajustar lo máximo posible los costos ejecutivos, lo cual es más fácil en los casos en que los dueños están más cerca del manejo de las empresas. "En las otras generarán incentivos para que se realicen los ajustes necesarios en este sector. La forma de operar y la coordinación entre empresas y sectores son elementos importantes para enfrentar la recesión. Acá también es importante que las regulaciones se flexibilicen y así no impedir cambios necesarios", apuntó.
El especialista aclara que las dificultades que enfrentan las empresas en épocas de recesiones no son mucho mas fuertes que en épocas de crecimiento. "El crecimiento logrado por cambios tecnológicos también impone mucha presión a las empresas, y la tasa de mortalidad de ellas no es mucho menor que en las recesiones. Lo importante es que haya un marco adecuado que de las señales correctas para que la flexibilización sea factible e incentive a las empresas a realizar el máximo esfuerzo en bien de ella y de sus trabajadores", concluyó Elías.











