Según la Policía, Ana Carolina Mansilla, la chica de 19 años que aseguraba haber sido secuestrada por una red de trata de personas se había ido a Buenos Aires por su propia voluntad. "Ella ya declaró y contó todo. Está demostrado que era una mentira. Es lamentable, porque hizo movilizar toda la institución policial, con el desgaste que eso implica. Considero que, ante los hechos, alguien tiene que ser responsable por esta mentira", manifestó el jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez. Sin embargo, miembros del entorno de la joven aseguraron que primero quieren escuchar su versión de los hechos. "No puedo decir nada de este tema hasta que no hable con mi hija", expresó Silvia Rosa Ceballos de Mansilla, madre de la chica.
Carolina Mansilla tenía que haber regresado a su casa de Colombres el sábado 22 de noviembre. Pero jamás lo hizo. Al día siguiente, sus familiares recibieron dos mensajes de texto desde el celular de la joven. "Ayúdemen" (sic) decía uno de ellos. En el otro, Carolina aseguraba que unos "hombres malos" la habían secuestrado y les pedía a su madre y a su pareja, Darío Navarro, que fueran a rescatarla. Poco antes, había llamado al hermano de su marido, Adrián Navarro, y le había pedido que les dijera a sus familiares que había sido raptada en Yerba Buena. Sobre la base de estos datos, personal de la División Trata de Personas, al mando de los comisarios Pablo Barrionuevo y Julio Fernández, comenzó a trabajar en el caso, en conjunto con la Fundación "Marita" Verón. Finalmente, el jueves a la tarde Mansilla se presentó en la comisaría de la localidad de Lobos, provincia de Buenos Aires. Allí, dijo que los secuestradores la habían liberado. Según la Policía, la joven mintió. "Yo había dicho que me parecía raro que tuviera un celular. No era porque estaba opinando contra la víctima, sino porque estaba viendo los hechos", advirtió Sánchez. Luego, agregó: "hay que ser mesurados con el tratamiento de los hechos que suceden. No se puede salir a hablar de trata si no está demostrado. Los ?opinólogos? se tienen que hacer cargo de sus dichos. Los índices que manejamos son bajísimos comparados con otras provincias: cada dos meses hay un caso. Sí tenemos muchísimas fugas del hogar".
"Escuchamos la versión de la Policía, pero vamos a esperar a que Carolina vuelva para hablar con ella. Hay varios elementos que nos van a permitir saber qué es lo que ocurrió", aseguró el abogado Carlos Garmendia, de la fundación "Marita" Verón. Según especialistas, las redes de trata de personas capturan chicas que tienen conflictos en su hogar, justamente, para que su ausencia sea percibida como una fuga.







