Los gritos y las corridas quebraron el silencio matutino del feriado de ayer, en el Mercado del Norte. Mientras la ciudad todavía dormía, un grupo de inspectores municipales, con apoyo policial, intentó ingresar al edificio para clausurar 10 locales, en cumplimiento de decretos de desalojo. Pero los comerciantes se habían anticipado al operativo y ocuparon el inmueble municipal, de suerte que cuando las acciones comenzaron, poco después de las 6, hombres y mujeres de los puestos impidieron la acción municipal y dijeron que harán denuncias ante la Justicia.
Forcejeos y amenazas de uno y otro lado fueron en aumento hasta que la autoridad municipal suspendió el operativo para evitar males mayores. Hoy el mercado trabajará normalmente, pero no se sabe qué medida tomará la fiscalía de turno, donde la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa) interpuso la denuncia.
"Cuando llegamos al Mercado, los puesteros ya habían ingresado y estaban acompañados por personas ajenas al establecimiento. Nuestro objetivo era hacer cumplir los decretos de clausura de 10 puestos que no cuentan con títulos legales que justifiquen la posesión y el uso de los locales. Por lo tanto, sus ocupantes son lisa y llanamente usurpadores", afirmó Carlos Gómez, titular de la Dipsa. El funcionario explicó a LA GACETA que hace 30 días se realizó la clausura de oficio, y que faltaba poner la faja, que es lo que se hubiera concretado ayer.
"Los notificamos para que tuvieran tiempo de retirar sus pertenencias, pero no se pudo hacer nada porque estas personas lo impidieron; incluso recibí amenazas de muerte de parte de una persona que se presentó como abogado. Para evitar problemas más graves preferimos dejan en suspenso las acciones y presentar la denuncia correspondiente", agregó Gómez.
Se pasan de hijos a nietos
Gómez señaló que la situación de posesión irregular de los puestos se mantiene desde hace varios años. "Se pasan los locales de padres a hijos y a nietos y se los venden ilegalmente, cuando el sistema de transferencia que establecen las ordenanzas es otro. Los puestos se adjudican por licitación pública, y no pueden ser heredados, ni siquiera en caso de muerte del concesionario. Puede ser que algún momento estas maniobras se hayan hecho en connivencia con algún funcionario municipal, pero ahora el intendente quiere cortar eso", enfatizó el funcionario.
Uno de los abogados de los puesteros, Oscar López, sostiene que sus defendidos son ocupantes legales y que están al día con el pago del canon correspondiente. "Nuestros clientes fueron notificados de un decreto falso, que dice que no son titulares. Pero los puesteros cuentan con la documentación que establece para ellos la titularidad de las concesiones. Además, los acusan de no haber pagado el canon y sí lo hicieron. La medida de la Municipalidad es arbitraria", apuntó López.
El letrado negó que el mercado haya sido tomado por los puesteros. "La Municipalidad se encarga de abrir y cerrar la puerta, de modo que no es así. Esta mañana (por ayer) se descargaron cajas de pescado sin ningún problema", añadió. "Por el contrario, se ha decidido mantener abierto el mercado, va a haber una vigilia permanente a la siesta y a la noche, y se va a intentar dialogar con el intendente", dijo.
El municipio tiene previsto desalojar a los puesteros a fin de mes, cuando venza la concesión dispuesta por ordenanza. Se quiere licitar el predio para construir un centro comercial.







