La inflación preocupa, y mucho. Pero está lejos de ser un problema sin solución, pese al angustiante panorama que presenta el país, no sólo por la escalada real de precios, sino también por la crisis del Indec, derivada de la manipulación de las cifras oficiales. Jean Christophe Brindeau se mostró confiado en que el Gobierno nacional y la industria tomen decisiones adecuadas para controlar la inflación y reestablecer la confianza en las estadísticas públicas. El director general de Groupe Casino, propietario de los hipermercados Libertad y de la marca de productos de retail Líder Price, dialogó con LA GACETA durante la inauguración de la ampliación del paseo de compras del local de avenida Roca 3.540. La sucursal conserva el híper como tienda central, pero se amplió la oferta de comercios aledaños dentro del mismo complejo de ventas.
- Evidentemente, pese a la caída de la actividad comercial hay confianza en una recuperación del mercado tucumano...
- Sí, y la prueba es que ya no quedan espacios libres aquí. Algunos comerciantes no logran aún abrir sus locales, pero ya logramos alquilar todos los espacios.
- ¿El mercado es el que demanda estos cambios o se trata de apuestas para ganarle la pulseada a la competencia?
- Lo importante es anticiparnos a la evolución del mercado. Este momento, quizás, desde hace cuatro o cinco meses, no es el mejor en cuanto a las ventas. Pero estamos convencidos de que vamos a tener un mercado un poco más normal. Se va a recuperar pronto. Y con clientes buscando este tipo de propuestas. En Córdoba ya inauguramos el concepto más terminado de nuestra nueva propuesta: el Paseo Rivera Indarte, que está en el norte de la provincia. El impacto fue muy bueno en el mercado. Anteriormente lo habíamos hecho San Juan. Ahora estamos en Tucumán y en Santiago del Estero, donde abrimos cines. Y tenemos previsto transformar el hipermercado de Rosario.
- Libertad compite con otros grandes actores del supermercadismo para captar clientes. ¿Cómo cree que reacciona el consumidor frente a tanta oferta comercial?
- La aparición de un competidor siempre implica un pedazo de torta menos. Los que hay y los que vendrán son competidores fuertes. Entonces, es una obligación para nosotros de ser más competitivos y mejorar la oferta al cliente.
- ¿Y el consumidor gana o pierde?
- Siempre que haya más propuestas el consumidor ganará. Por el precio, porque se multiplican las ofertas, porque se amplían los surtidos, porque se diversifica el servicio. El consumidor es el gran ganador de todo esto.
- ¿Cuál es la tendencia mundial de los centros de compras?
- Libertad va adelante de las tendencias globales. Totalmente. En Francia estamos en el mismo desarrollo de hipermercados, que nacieron entre los 70 y los 80, y ahora se está modificando la propuesta hacia centros comerciales más completos. Es decir que la nueva propuesta de aquí es similar a las que actualmente están en desarrollo en Europa y en Estados Unidos.
- La Argentina ha venido en crecimiento durante estos cinco años, en los que el consumo hizo punta. Las inversiones dan cuenta de que sigue siendo un negocio por lo menos interesante...
- Sigue siendo interesante. Después de 2001 vinieron años también complicados a los anteriores, en los que el cliente abandonó el concepto de hipermercado y, para racionalizar su compra, viró hacia mercados informales. Ahora, luego de cuatro años de crecimiento, recuperamos los clientes que vuelven a buscar las marcas que buscaban antes. Y seguimos creciendo en clientes. Nuestros clientes no se fueron debido a los acontecimientos de los últimos meses. Racionalizó un poco más las compras; eso sí. Sobre todo a partir de julio, lo que también se notó en agosto. Ahora, el cliente piensa más a la hora de invertir en electrodomésticos, por ejemplo, pero la parte de alimentos sigue igual. El problema de la parte de alimentos es que nos falta mercadería. La demanda supera a la oferta.
- ¿Le preocupa la escalada de precios?
- Sí, porque los precios son el corazón de nuestro negocio. Tenemos que ser muy competitivos. Tenemos, por otro lado, una presión desde abajo a causa de la suba de los costos de fabricación de los productos. La industria, teniendo una oferta inferior a la demanda, genera un problema de escasez, y cuando hay escasez, bueno, hay inflación. Estamos con cupos, con abastecimiento limitado, lo cual se nota mucho más en alimentos.
- ¿Cree que el problema de la inflación podría comenzar a resolverse poniendo blanco sobre negro, teniendo estadísticas confiables en la Argentina?
- Yo creo que hoy no hay muchos secretos respecto de lo que es la inflación en el país. Todo el mundo sabe. Yo soy un economista. No es un tema que no se pueda resolver. Estoy convencido de que con un trabajo inteligente al nivel de la producción industrial, va a mejorar la oferta, se la va a adecuar al nivel de demanda del mercado, con lo cual se debería bajar rápido el nivel de inflación.








