08 Septiembre 2008 Seguir en 
Los soldados regresaron al pago con la cabeza gacha, heridos en una nueva batalla perdida, aunque esta vez haya sido injusto. Atlético no mereció perder ayer en Florencio Varela con Defensa y Justicia. Pero en el fútbol no prevalece el que mejor hace los deberes sino el que sabe acertar en el momento justo. El "decano" recibió la estocada justo sobre el final. Se quedó sin tiempo para revertir la caída, entonces armó los bolsos y voló hacia Tucumán.
Tristes, con cara de pocos amigos, los integrantes del plantel descendieron del último vuelo procedente de Buenos Aires, entre el tumulto de gente, que esperaba la hora de su partida hacia otros destinos.
Entre las abuelas que no entendían quiénes eran los chicos que caminaban por el aeropuerto vestidos de igual forma, también había fanas de Atlético que respetaron el "luto" de sus ídolos y simplemente saludaron de lejos.
"Duele mucho una derrota así. Sobre todo por cómo comenzamos a jugar. En el primer tiempo manejamos la pelota, e incluso creamos dos o tres situaciones claras de gol", comentó Claudio Sarría, quien amablemente aceptó responder una par de preguntas, pese al mal momento vivido en Varela.
"En el complemento, el trámite se balanceó. Ellos tomaron el control de la pelota, aunque nunca gravitaron tanto como para llevarse el partido. No merecimos perder", destacó "Capé", que se mostró contento por el nivel general del equipo. "Levantamos mucho nuestro nivel, pero lo mismo no nos alcanzo", cerró el armador.
Lucas Ischuk, figura del equipo tanto de visitante como de anfitrión, tampoco ocultó su decepción por la derrota. "Duele mucho lo que nos pasó. Faltaba poquito para que terminara; habíamos hecho un partido muy bueno como para irnos sin nada", consideró el golero, que nada pudo hacer ante el involutanrio remate de Martín Martos que se transformó en el fatídico gol en contra.
Uno a uno, los futbolistas fueron ascendiendo al micro que los esperaba en el estacionamiento del aeropuerto. No hubo sonrisas. Todos esperan que en la próxima fecha, contra All Boys, regrese la alegría.
Tristes, con cara de pocos amigos, los integrantes del plantel descendieron del último vuelo procedente de Buenos Aires, entre el tumulto de gente, que esperaba la hora de su partida hacia otros destinos.
Entre las abuelas que no entendían quiénes eran los chicos que caminaban por el aeropuerto vestidos de igual forma, también había fanas de Atlético que respetaron el "luto" de sus ídolos y simplemente saludaron de lejos.
"Duele mucho una derrota así. Sobre todo por cómo comenzamos a jugar. En el primer tiempo manejamos la pelota, e incluso creamos dos o tres situaciones claras de gol", comentó Claudio Sarría, quien amablemente aceptó responder una par de preguntas, pese al mal momento vivido en Varela.
"En el complemento, el trámite se balanceó. Ellos tomaron el control de la pelota, aunque nunca gravitaron tanto como para llevarse el partido. No merecimos perder", destacó "Capé", que se mostró contento por el nivel general del equipo. "Levantamos mucho nuestro nivel, pero lo mismo no nos alcanzo", cerró el armador.
Lucas Ischuk, figura del equipo tanto de visitante como de anfitrión, tampoco ocultó su decepción por la derrota. "Duele mucho lo que nos pasó. Faltaba poquito para que terminara; habíamos hecho un partido muy bueno como para irnos sin nada", consideró el golero, que nada pudo hacer ante el involutanrio remate de Martín Martos que se transformó en el fatídico gol en contra.
Uno a uno, los futbolistas fueron ascendiendo al micro que los esperaba en el estacionamiento del aeropuerto. No hubo sonrisas. Todos esperan que en la próxima fecha, contra All Boys, regrese la alegría.












