Controlan que la pesca sea segura
Caza y pesca. La Dirección de Fauna de la Provincia detectó irregularidades en los diques. Un análisis de Daniel Salvador, Redacción LA GACETA.
06 Septiembre 2008 Seguir en 
La Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos determinó, a través de sus inspecciones rutinarias, que la mayoría de los botes que salen a navegar no tienen los elementos de seguridad ni sus identificaciones. Si bien cuando hay controles las lanchas permanecen en los embarcaderos (en La Angostura, principalmente), sus propietarios esperan que se marchen los inspectores para internarse en los diques. Esta actitud temeraria pone en grave riesgo la integridad de los pescadores, ya que no cuentan con la totalidad de los elementos que se requieren (silbato, balde, sogas, bengalas, handy o celular), y en especial el chaleco salvavidas.
En el caso de los botes que se venían alquilando en El Mollar, el director de la repartición provincial, Manuel Imbert, aclaró que el o los propietarios no están autorizados a prestar ese servicio. En este sentido, puso énfasis en que la única manera de lograr los permisos para explotar el alquiler de botes es a través de una concesión de servicio, en la que se exige de los postulantes las inscripciones en la AFIP, en Rentas de la Provincia y seguros de vida, entre otros requisitos.
Además, Imbert apuntó que en todos los casos debe pagarse a la repartición un canon anual por el uso de la reserva natural, tanto en lo referido al beneficio comercial como a la explotación del recurso (peces) a través del alquiler de los botes para que se realice la pesca deportiva.
Respecto de los catamaranes, Imbert indicó que tampoco pueden salir a navegar porque no tienen permiso, pero sobre todo por la precariedad en cuanto a su estabilidad y navegabilidad.
En lo referido a los controles de las licencias de pesca y de las extracciones de piezas permitidas, las inspectoras tuvieron inconvenientes en El Cadillal y en La Angostura, ya que algunos pescadores se resistieron a la requisa y otros, literalmente, huyeron. Sobre estos hechos, el funcionario destacó la actitud mesurada de las inspectoras para evitar roces con los "rebeldes" y la labor que vienen cumpliendo en función de preservar la fauna ictícola.
Asimismo, Imbert indicó que en las diferentes ferias que se realizan en la capital y el interior se secuestraron especies de la fauna silvestre autóctona (rey del bosque, reina mora, loros y catas). La comercialización de estas aves está prohibida por Ley 6.292.
En el caso de los botes que se venían alquilando en El Mollar, el director de la repartición provincial, Manuel Imbert, aclaró que el o los propietarios no están autorizados a prestar ese servicio. En este sentido, puso énfasis en que la única manera de lograr los permisos para explotar el alquiler de botes es a través de una concesión de servicio, en la que se exige de los postulantes las inscripciones en la AFIP, en Rentas de la Provincia y seguros de vida, entre otros requisitos.
Además, Imbert apuntó que en todos los casos debe pagarse a la repartición un canon anual por el uso de la reserva natural, tanto en lo referido al beneficio comercial como a la explotación del recurso (peces) a través del alquiler de los botes para que se realice la pesca deportiva.
Respecto de los catamaranes, Imbert indicó que tampoco pueden salir a navegar porque no tienen permiso, pero sobre todo por la precariedad en cuanto a su estabilidad y navegabilidad.
En lo referido a los controles de las licencias de pesca y de las extracciones de piezas permitidas, las inspectoras tuvieron inconvenientes en El Cadillal y en La Angostura, ya que algunos pescadores se resistieron a la requisa y otros, literalmente, huyeron. Sobre estos hechos, el funcionario destacó la actitud mesurada de las inspectoras para evitar roces con los "rebeldes" y la labor que vienen cumpliendo en función de preservar la fauna ictícola.
Asimismo, Imbert indicó que en las diferentes ferias que se realizan en la capital y el interior se secuestraron especies de la fauna silvestre autóctona (rey del bosque, reina mora, loros y catas). La comercialización de estas aves está prohibida por Ley 6.292.







