17 Mayo 2008 Seguir en 
Un análisis de ADN será clave para confirmar o descartar si se llevó a cabo una operación de venta de un bebé en nuestra provincia. Tras la denuncia, la criatura fue retirada del hogar adoptivo en el que se encontraba, y permanecerá en la Sala Cuna hasta tanto se aclare la situación.
Todo comenzó cuando un joven se presentó ante la fiscala Adriana del Carmen Giannoni a presentar una denuncia contra su hermana; afirmó que esta había vendido su bebé a poco de dar a luz a una pareja que buscaba adoptar un recién nacido. También relató que el matrimonio se hizo cargo económicamente del embarazo de la joven.
Ante la gravedad del caso, Giannoni comenzó la investigación. Confirmó que la madre del pequeño, cuyo nombre se mantiene en reserva, había dado a luz en la Maternidad, donde se presentó con un hombre que dijo ser su concubino, por lo que inscribió el niño con el apellido de él.
Luego, según informaron fuentes judiciales, la joven, aduciendo problemas económicos, había entregado el bebé a su supuesto padre. Los investigadores después descubrieron que el hombre vivía con otra mujer.
El operativo
La fiscala analizó el tema y lo consultó con una de las defensoras de Menores, luego de lo cual decidió solicitar que el bebé sea retirado del hogar donde se encontraba. El ayudante fiscal Carlos Bustos Morón fue en busca del pequeño, pero no encontró a nadie. El día siguiente, los padres adoptivos se presentaron ante la Justicia y entregaron al niño. Tanto el matrimonio como la madre del menor declararon ante Giannoni que no cometieron ningún delito y repitieron la historia que habían contado en la Maternidad. La fiscala, para comprobar sus dichos, ordenó que se hiciera un análisis de ADN para determinar si el bebé es hijo del sospechoso.
Todo comenzó cuando un joven se presentó ante la fiscala Adriana del Carmen Giannoni a presentar una denuncia contra su hermana; afirmó que esta había vendido su bebé a poco de dar a luz a una pareja que buscaba adoptar un recién nacido. También relató que el matrimonio se hizo cargo económicamente del embarazo de la joven.
Ante la gravedad del caso, Giannoni comenzó la investigación. Confirmó que la madre del pequeño, cuyo nombre se mantiene en reserva, había dado a luz en la Maternidad, donde se presentó con un hombre que dijo ser su concubino, por lo que inscribió el niño con el apellido de él.
Luego, según informaron fuentes judiciales, la joven, aduciendo problemas económicos, había entregado el bebé a su supuesto padre. Los investigadores después descubrieron que el hombre vivía con otra mujer.
El operativo
La fiscala analizó el tema y lo consultó con una de las defensoras de Menores, luego de lo cual decidió solicitar que el bebé sea retirado del hogar donde se encontraba. El ayudante fiscal Carlos Bustos Morón fue en busca del pequeño, pero no encontró a nadie. El día siguiente, los padres adoptivos se presentaron ante la Justicia y entregaron al niño. Tanto el matrimonio como la madre del menor declararon ante Giannoni que no cometieron ningún delito y repitieron la historia que habían contado en la Maternidad. La fiscala, para comprobar sus dichos, ordenó que se hiciera un análisis de ADN para determinar si el bebé es hijo del sospechoso.







