Moriatis desató la fiesta de los hinchas de Ford

Matías Rossi terminó segundo y Norberto Fontana tercero, luego de una carrera sumamente emocionante.

ROSTROS FELICES. Los tres ocupantes del podio se mostraron exultantes durante la ceremonia de premiación.LA GACETA / ENVIADO ESPECIAL HECTOR PERALTA
ROSTROS FELICES. Los tres ocupantes del podio se mostraron exultantes durante la ceremonia de premiación.LA GACETA / ENVIADO ESPECIAL HECTOR PERALTA
12 Mayo 2008
LAS TERMAS DE RIO HONDO (Enviado especial, Carlos Werner).- Su Ford Falcon traccionó mejor en la largada y a partir de allí fue edificando una victoria que lo emocionó hasta las lágrimas. Emanuel Moriatis se fue del autódromo de Las Termas de Río Hondo con una amplia sonrisa: atrás quedó una carrera que lo devolvió al triunfo en el Turismo Carretera después de casi dos años y que colocó su nombre como el primero en ganar en el flamante trazado. Más de 60.000 espectadores, según datos de la Policía, siguieron de cerca el espectáculo.
El piloto de Lanús largó desde el segundo lugar la final, tras ganar una de las series; delante de él tenía a Juan Manuel Silva y atrás, a Matías Rossi, ambos triunfadores de las otras tandas de la mañana. Al momento de la partida, su máquina encontró mejor grip en la pista y por ello llegó primera al final de la recta. A partir de allí y durante las 25 vueltas ya no abandonaría esa posición. Incluso, su triunfo se produjo con una cómoda ventaja, de más de 11 segundos.
Una vez que consumó su éxito, manifestó emocionado: "fui a fondo durante toda la carrera y el auto respondió muy bien. Después de tanto tiempo sin ganar, este triunfo llegó en un momento muy especial porque la ansiedad me estaba matando. Incluso me la pasé gritando durante toda la última vuelta".
Detrás de Moriatis, la lucha entre varios pilotos fue titánica, sobre todo la que sostuvieron Rossi, con un Chevrolet, y Norberto Fontana, con un Ford. La magnitud del trabajo del ex F-1, que arribó tercero, debe medirse en que largó desde la posición 18 y avanzó muchos lugares, en una categoría en la que hacerlo representa casi una hazaña.
Silva, hasta ayer el piloto que había marcado el ritmo de las acciones, no sólo perdió el mano a mano con Moriatis en la partida. En la segunda vuelta cedió su posición de escolta a Rossi y ya en el final perdió más posiciones, porque el motor de su auto se quedó en cinco cilindros por algunas malas maniobras. Antes de ello, fue protagonista de intensos mano a mano con Christian Ledesma, Fontana y Rafael Verna.
Los toques estuvieron a la orden del día: en uno de ellos, Omar Martínez (Ford) se topó con Guillermo Ortelli (Chevrolet), lo que le "arruinó" la carrera al piloto de Salto, hecho que generó la espontánea reacción de los espectadores.

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