La actitud de una empresa tucumana de mantener los precios congelados hasta enero debería llevar a una profunda reflexión en nuestro medio.
El momento y las razones esgrimidas no pueden resultar efectivos en el contexto de profunda crisis que padece la comunidad.
El sector atraviesa una fuerte crisis derivada de la caída de demanda, los bajos precios, los problemas para exportar y la sequía.
La Provincia debe plantear el debate para tratar de resolver con la Nación la mejora en el sistema de transporte de energía.