22 Diciembre 2004 Seguir en 
Córdoba.- Una nueva muestra artística causó polémica y malestar con la Iglesia, debido a que algunas obras fueron consideradas agraviantes. En consecuencia, la Municipalidad de Córdoba decidió suspender la inauguración, que iba a realizarse en el Cabildo cordobés.
Incluso, el malestar por la muestra llevó a un sacerdote de la Iglesia Católica Tradicionalista, identificado como Julián Espina, a amenazar con defender a la Virgen "a trompadas" si la muestra abría sus puertas.
Como sucedió en Buenos Aires con la exposición de León Ferrari, la muestra denominada "Navidad, 10 artistas, 10 miradas" en la que iban a participar diez plásticos, provocó la ira de algunos sectores católicos; en especial, por la obra de Roque Fraticelli.
El sacerdote Espina, junto a algunos jóvenes, montó un cordón humano para impedir el ingreso al Cabildo cordobés, donde debía desarrollarse la exposición. La decisión de la suspensión fue anunciada por el subsecretario de Cultura municipal, Miguel Cabrera, debido a la polémica que se desató por el trabajo de Fraticelli, que mostraba el cuerpo de Cristo junto a una paloma que observa las imágenes de una relación sexual en un televisor.
Arriba, en una tela negra, se mostraba la imagen de una mujer -que sería la Virgen María- mateniendo relaciones íntimas con un hombre con cabeza de pájaro. "Me enteré por el noticiero de que había aquí una muestra blasfema y si tengo que defender a mi madre de los cielos a las trompadas, lo voy a hacer", dijo Julián Espina. (NA)
Incluso, el malestar por la muestra llevó a un sacerdote de la Iglesia Católica Tradicionalista, identificado como Julián Espina, a amenazar con defender a la Virgen "a trompadas" si la muestra abría sus puertas.
Como sucedió en Buenos Aires con la exposición de León Ferrari, la muestra denominada "Navidad, 10 artistas, 10 miradas" en la que iban a participar diez plásticos, provocó la ira de algunos sectores católicos; en especial, por la obra de Roque Fraticelli.
El sacerdote Espina, junto a algunos jóvenes, montó un cordón humano para impedir el ingreso al Cabildo cordobés, donde debía desarrollarse la exposición. La decisión de la suspensión fue anunciada por el subsecretario de Cultura municipal, Miguel Cabrera, debido a la polémica que se desató por el trabajo de Fraticelli, que mostraba el cuerpo de Cristo junto a una paloma que observa las imágenes de una relación sexual en un televisor.
Arriba, en una tela negra, se mostraba la imagen de una mujer -que sería la Virgen María- mateniendo relaciones íntimas con un hombre con cabeza de pájaro. "Me enteré por el noticiero de que había aquí una muestra blasfema y si tengo que defender a mi madre de los cielos a las trompadas, lo voy a hacer", dijo Julián Espina. (NA)







