22 Diciembre 2004 Seguir en 
Uno de los pianos más antiguos de esta ciudad fue restaurado recientemente. Se trata de un Bechstein, de 1913, que está ubicado en la Sociedad Sarmiento, y que acaba de cumplir 92 años.
En ese piano tocaron grandes músicos, como el mismo Arthur Rubinstein, en 1927, cuando visitó el país, quien le habría estampado su firma en uno de los arcos, según reconoció el tesorero de la institución Jorge Migliavacca. "Cuando asumimos hace unos meses, encontramos el piano convertido en un nido de palomas. Estaba abandonado en una habitación en la que había también distintos objetos antiguos y en la que solían hacer sus nidos las palomas. Encaramos distintas obras: recuperamos la iluminación de la biblioteca y el foyer, que tenía las ventanas exteriores destruidas, se pintó y se limpió totalmente", explicó.
El técnico Oscar Ledesma, fue el responsable de la restauración del instrumento. "Es un piano de muy buena calidad, de la típica artesanía alemana. Pero el problema es que estaba bastante descuidado. El principal trabajo que tuvimos que hacer fue la limpieza y el cambio de los ejes de los martillos", explicó. En cuanto a su actual situación, el técnico afirmó que, por su edad y su diseño, el instrumento tiene limitaciones. Migliavacca le contó a LA GACETA que el costo de la restauración ascendió a $ 3.600, y que uno de los grandes aportes provino del Rectorado de la UNT. El piano se inauguró la semana pasada con un concierto.
"Tiene que vivir"
Una de las maestras más importantes de la provincia, Myrtha Raia, saludó el hecho. "Toda restauración de un piano me parece un acierto. Yo tengo uno parecido, aunque mejor conservado, y sé que se trata de uno de los instrumentos más nobles que existen. La impresión que recibí me pareció hermosa, porque vale la pena", dijo la profesora. Pero advirtió: "de aquí en adelante hay que cuidarlo; no hay que arrastrarlo de un lado a otro. Los pianos se deterioran cuando son mal usados como cuando están dormidos. El instrumento tiene que vivir".
Por otro lado, el secretario de Cultura, Mauricio Guzman, contó que están avanzadas las gestiones para la adquisición de un piano para la provincia. "Casi semanalmente hablamos con Bruno Gelber, y con la casa que importará el piano. Ya tenemos los presupuestos; será nuevo", adelantó Guzman. La decisión de comprar un piano sobrevino después de la accidentada actuación de Gelber en el teatro San Martín durante el Setiembre Musical. El pianista tuvo que suspender parcialmente su concierto porque el pedal del piano se salió.
Según Ledesma el piano del Obispo Colombres es el más antiguo, junto con el de Lola Mora. Ambos pertenecen al siglo XIX. Los instrumentos de la Biblioteca Alberdi y del Teatro San Martín (ambos alemanes) son de 1910. En el orden de antigüedad le sigue el Bechstein de la Sociedad Sarmiento, de 1913.
En ese piano tocaron grandes músicos, como el mismo Arthur Rubinstein, en 1927, cuando visitó el país, quien le habría estampado su firma en uno de los arcos, según reconoció el tesorero de la institución Jorge Migliavacca. "Cuando asumimos hace unos meses, encontramos el piano convertido en un nido de palomas. Estaba abandonado en una habitación en la que había también distintos objetos antiguos y en la que solían hacer sus nidos las palomas. Encaramos distintas obras: recuperamos la iluminación de la biblioteca y el foyer, que tenía las ventanas exteriores destruidas, se pintó y se limpió totalmente", explicó.
El técnico Oscar Ledesma, fue el responsable de la restauración del instrumento. "Es un piano de muy buena calidad, de la típica artesanía alemana. Pero el problema es que estaba bastante descuidado. El principal trabajo que tuvimos que hacer fue la limpieza y el cambio de los ejes de los martillos", explicó. En cuanto a su actual situación, el técnico afirmó que, por su edad y su diseño, el instrumento tiene limitaciones. Migliavacca le contó a LA GACETA que el costo de la restauración ascendió a $ 3.600, y que uno de los grandes aportes provino del Rectorado de la UNT. El piano se inauguró la semana pasada con un concierto.
"Tiene que vivir"
Una de las maestras más importantes de la provincia, Myrtha Raia, saludó el hecho. "Toda restauración de un piano me parece un acierto. Yo tengo uno parecido, aunque mejor conservado, y sé que se trata de uno de los instrumentos más nobles que existen. La impresión que recibí me pareció hermosa, porque vale la pena", dijo la profesora. Pero advirtió: "de aquí en adelante hay que cuidarlo; no hay que arrastrarlo de un lado a otro. Los pianos se deterioran cuando son mal usados como cuando están dormidos. El instrumento tiene que vivir".
Por otro lado, el secretario de Cultura, Mauricio Guzman, contó que están avanzadas las gestiones para la adquisición de un piano para la provincia. "Casi semanalmente hablamos con Bruno Gelber, y con la casa que importará el piano. Ya tenemos los presupuestos; será nuevo", adelantó Guzman. La decisión de comprar un piano sobrevino después de la accidentada actuación de Gelber en el teatro San Martín durante el Setiembre Musical. El pianista tuvo que suspender parcialmente su concierto porque el pedal del piano se salió.
Según Ledesma el piano del Obispo Colombres es el más antiguo, junto con el de Lola Mora. Ambos pertenecen al siglo XIX. Los instrumentos de la Biblioteca Alberdi y del Teatro San Martín (ambos alemanes) son de 1910. En el orden de antigüedad le sigue el Bechstein de la Sociedad Sarmiento, de 1913.







