La refrigeración llega al San Martín

El teatro tendrá su equipo de refrigeración. El secretario de Cultura confirmó que se hará el llamado a licitación.

ALIVIO. Con la llegada de la refrigeración, la gente dejará de abanicarse con los programas en el San Martín.
ALIVIO. Con la llegada de la refrigeración, la gente dejará de abanicarse con los programas en el San Martín.
21 Diciembre 2004
El tan anhelado sueño de dotar al teatro San Martín de un equipo de aire acondicionado, podría concretarse en los próximos meses.
El secretario de Cultura, Mauricio Guzman, anunció ayer que en breve se llamará a licitación para instalar el aire acondicionado frío-calor en la principal sala de la Provincia. La obra demandará una inversión de $ 2 millones y tardará cuatro meses en ejecutarse.
El funcionario aseguró que el coliseo no sufrirá daños, que no se alterará la arquitectura y que se mantendrá la acústica. "Con esta comodidad, el teatro podrá funcionar todo el año", precisó Guzman.
Para la instalación del aire acondicionado, la Secretaría de Cultura trabajó con la Facultad de Arquitectura de la UNT y con la cátedra de Acondicionamiento Ambiental.

Deuda pendiente
El teatro San Martín es la sala más grande y tradicional de Tucumán y tiene una capacidad para más de 900 personas sentadas. Y, aunque fue refaccionado hace un par de años, los fondos no alcanzaron para la instalación del aire, por lo que sus actividades se interrumpen a partir de enero. Los habitués saben que el sector más fresco es el de la platea, porque es la más abierta, pero, en los palcos, el aire fresco ni se siente.
Pero el San Martín no es la única sala de la provincia en esta situación. En rigor, sólo dos teatros tucumanos tienen aire acondicionado: el Alberdi y el auditorio del Centro Cultural de la UNT. El Orestes Caviglia, también dependiente de la Provincia, sufre lo mismo que el San Martín, pero potenciado por la alta humedad. De hecho, en la época de las grandes tormentas estivales, el subsuelo del teatro suele inundarse.

Una necesidad
Los artistas coinciden en que, por las altas temperaturas, la actividad teatral se paraliza en la provincia a principios de diciembre. Pero, eso sí, hay reservas sobre algunos aspectos de la decisión. "Es una resolución polémica. Si por pagar el aire acondicionado dejamos sin teatro a los barrios, prefiero renunciar a la refrigeración", dijo Teresita Guardia. "Lo ideal sería que haya fondos para lo uno y para lo otro; eso es lo que esperamos los teatristas", dijo la representante en Tucumán del Instituto Nacional del Teatro.
Según el actor y director Leonardo Gavriloff la decisión es necesaria. "El San Martín es el coloso principal de la cultura en la provincia; es un espacio que tiene mucha actividad y, si no tiene refrigeración, se aleja a la gente de su sala". Sin embargo, el secretario de la Asociación Argentina de Actores opinó que hay que hacer una buena distribución de los fondos. "Hay que invertir también en infraestructura y no gastar todo en el aire", alertó. Armando Díaz lleva 18 años actuando en obras para chicos.
"Está claro que sin aire, no hay condiciones para trabajar, así que es bien recibida la decisión. Pero también debería extenderse a la sala Orestes Caviglia, porque podríamos programar mucha más actividad. Hay que dedicarle más al teatro en todos sus aspectos", sostuvo el artista.

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