Crisis bancaria internacional: 12 claves para entender por qué se desplomaron las acciones

Crisis bancaria internacional: 12 claves para entender por qué se desplomaron las acciones

Las causas y posibles consecuencias de este escenario económico.

Crisis bancaria internacional: 12 claves para entender por qué se desplomaron las acciones REUTERS
24 Marzo 2023

Si bien la crisis mundial que afecta a los bancos tuvo su origen en los EEUU, en la última semana golpeó con más fuerza a entidades emblemáticas de Europa, con negocios transnacionales.

Todo se inició a principios de marzo en dos entidades financieras de EEUU con dificultades: el Silicon Valley Bank y el Signature Bank, que la semana pasada quebraron debido a la salida de depósitos y cuya inestabilidad se contagió a otros bancos regionales norteamericanos, como el First National Bank de San Francisco.

El portal de noticias Infobae enumeró 12 causas y consecuencias de esta situación para entender el escenario:

1- El colapso del Silicon Valley Bank

El banco, con sede en Santa Clara (California, EEUU), era el decimosexto mayor prestamista del país. A cierre de 2022, contaba con unos activos de aproximadamente USD 209.000 millones y depósitos por un valor aproximado de USD 175.400 millones , según datos de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (CFSD).

La entidad estaba enfocada principalmente en empresas emergentes tecnológicas -las llamadas startups- y científicas, a las que ofrecía servicios de capital de riesgo y otorgaba préstamos.

2- Caída de los bonos y suba de tasas de la Fed

El Silicon Valley Bank había invertido el exceso de liquidez logrado durante la crisis de la COVID-19 en bonos del Tesoro norteamericano a largo plazo, unos activos que se vieron afectados en los últimos meses por la suba de las tasas de interés de la Reserva Federal. Así, el banco no se encontraba bien posicionado para afrontar una situación de aumento de tasas de interés y una desaceleración del crecimiento de los préstamos.

3- Salida de depósitos

En el mes de marzo, la entidad registró “unos depósitos inferiores a los previstos”, lo que le llevó a realizar la venta de activos anteriormente citada. A esto se sumó el hecho de que varias compañías de asesoramiento de inversión recomendaron a las empresas emergentes que retiraran su capital del banco, lo que reduplicó las presiones sobre la entidad que finalmente ha sido intervenida.

“Muchas de estas empresas son más vulnerables a las subidas de tipos y han necesitado más liquidez, así como retirar depósitos bancarios. Esto ha llevado al banco a tener que vender activos en pérdidas, lo que ha generado una cierta crisis dentro de sus depositantes, que al seguir retirando más depósitos, pues ha llegado un momento que no ha tenido liquidez y ha necesitado el rescate”, explicó Joaquín Robles, analista de XTB.

4- La crisis arrastró a las acciones

Las alarmas saltaron el pasado jueves 9 de marzo, cuando el Silicon Valley Bank anunció una gran ampliación de capital de USD 1.750 millones. El objetivo era hacer frente a las pérdidas de USD 1.800 millones de dólares registradas previamente por la venta de una cartera de títulos de renta fija deficitaria por valor de 21.000 millones de dólares.

Ese mismo día, las acciones del banco se hundieron un 60%, lo que provocó una desbandada de inversores: en 24 horas salieron USD 42.000 millones de la entidad. Este movimiento generó grandes caídas en las acciones de SVB por segundo día consecutivo, que terminaron arrastrando unas pérdidas del 68 por ciento.

5- Cierre del Silicon Valley Bank

La entidad californiana fue la primera en caer La dirección ejecutiva intentó colocar nuevas acciones para poder sanear las cuentas, pero la situación se agravó y el Departamento de Protección Financiera e Innovación de California tomó las medidas que ya se conocen: procedió al cierre de la entidad y nombró a la Corporación Federal de Seguro de Depósitos como custodio de los depósitos del banco.

6- Efecto “contagio: cae el Credit Suisse

El colapso del Silicon Valley Bank provocó fuertes caídas en la cotización de las acciones de todo el sector financiero, tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Desde entonces, las bolsas en Europa ingresaron en una montaña rusa de subas y bajas. También el mercado argentino entró en un vertiginoso escenario de aversión al riesgo inversor: el S&P Merval perdió un 13,8% en pesos y un 14,7% en dólares.

El Banco Central Europeo, conducido por Christine Lagarde, resolvió una suba de tasas de 50 puntos básicos para enfrentar la elevada inflación en la zona euro. Tal como ocurrió con el agresivo sendero de alza de tasas de la Reserva Federal de EEUU, el encarecimiento del dinero, que afecta particularmente al crédito y al negocio bancario, puso en jaque a grandes entidades del Viejo Continente, con negocios multinacionales, como el Credit Suisse y en estas horas, el Deutsche Bank.

7- Los gobiernos salen al rescate

Además de la intervención de los bancos en problemas, los órganos reguladores de Estados Unidos lanzaron un plan para proteger los depósitos de sus clientes, el cual permitirá que “no asuman las pérdidas” del banco y tengan acceso al crédito. “El sistema financiero estadounidense es seguro. Los depósitos están a salvo”, señaló el presidente de EEUU, Joe Biden, en un mensaje a la población con el que quiso llamar a la calma.

En el caso de Reino Unido, donde esta entidad tenía presencia, el Banco de Inglaterra autorizó la venta de su filial británica —el Silicon Valley Bank UK Limited (SVBUK)— a HSBC, que pagó el precio simbólico de una libra. El ministro británico de Economía, Jeremy Hunt, precisó que esta “venta privada” se lleva a cabo sin que “los contribuyentes” británicos tengan que asumir este rescate. Y, en la Unión Europea, la Comisión ha llamado a la tranquilidad frente a la quiebra: aseguran que su presencia en Europa es muy limitada, si bien han añadido que estarán muy pendientes.

8- Los temores no cesan

Con la caída de SVB desató un incipiente efecto contagio que puede llevar a otras entidades a sufrir problemas de liquidez, tal como ocurrió hace 15 años con la quiebra de Lehman Brothers y Merrill Lynch. Sin embargo, la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, aseguró que el sistema bancario “sigue siendo fuerte” y admitió que las autoridades están vigilando “con mucho cuidado” una serie de entidades, por si fuera necesario intervenir.

Varias instituciones financieras se vieron arrastradas, como Signature Bank, Western Alliance o First Republic Bank en EEUU. En el caso de este último, un grupo de once instituciones financieras estadounidenses anunció el jueves 16 de marzo una medida de rescate con depósitos de hasta 30.000 millones de dólares.

9- La Fed, obligada a la moderación

La crisis bancaria obligó a la Reserva Federal de EEUU a revisar las decisiones sobre política monetaria de los próximos meses. Esta semana la Fed decidió un aumento de la tasa de interés de 25 puntos básicos, por debajo de los 50 puntos anunciados en diciembre, y tras una serie de cuatro alzas consecutivas de 0,75 punto porcentual en 2022.

10- Ahora el riesgo se trasladó a Europa

A la absorción del Credit Suisse a manos de su principal competidor, el también suizo UBS, este viernes el principal afectado es el alemán Deutsche Bank, cuyas acciones se desploman un 14% en la Bolsa de Fráncfort, por debajo de los 8 euros, en medio de las crecientes dudas sobre su cartera de deuda y el perfil accionarial del grupo, con el fondo soberano catarí como socio más relevante (4,7%), seguido por la propia cartera de la entidad (3%). La capitalización del principal banco de Alemania se desplomó a 17.000 millones de euros, menos que los españoles BBVA (38.000 millones) o Caixa (28.000 millones).

Este viernes se conoció la decisión de Deutsche Bank de amortizar anticipadamente un bono subordinado, cuyo valor se había desplomado en las últimas semanas. El banco acaba de completar un exitoso cambio de rumbo que ha permitido impulsar su rentabilidad.

11- Diferencias entre EEUU y Europa

Hay que recordar que el colapso bancario se circunscribió en los EEUU a entidades regionales que, si bien cuentan con grandes carteras de crédito, no tienen negocios internacionales como los bancos europeos en problemas. En el caso de Credit Suisse y Deutsche Bank, ya venían mostrando problemas hace tiempo, con pérdidas en sus balances y retiro de depósitos desde el año pasado. La suba de las tasas impulsada por los principales bancos centrales los dejó aún más vulnerables.

12- Una crisis distinta a 2008

La crisis de 2008 tiene su origen en un problema a nivel sistema, ya que varios bancos del mundo desarrollado tenían en sus carteras activos tóxicos, esto es, derivados financieros que tenían como respaldo préstamos hipotecarios otorgados a individuos que no estaban en condiciones de devolverlos, generando una burbuja inmobiliaria. Y cuando explotó, se originó una crisis que primero se centró en EEUU, que después se fue propagando a Europa.

La intervención del gobierno de Biden y de la Reserva Federal no equivale a un rescate al estilo de 2008, lo que significa que los inversores en acciones y bonos de los bancos no estarán protegidos. Al garantizar todos los depósitos –incluso el dinero no asegurado que los clientes mantenían en los bancos intervenidos–, el gobierno norteamericano busca evitar que haya más colapsos bancarios y ayudar a las empresas que depositaban grandes sumas en los bancos a seguir pagando las nóminas y financiando sus operaciones.

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