Extorsiones desde la cárcel: “Pirulo” sacaba “chapa” de sus privilegios

Extorsiones desde la cárcel: “Pirulo” sacaba “chapa” de sus privilegios

Fugas, “palanca” y romances. La historia del reo imputado por llamadas extorsivas y amenazas

EL IMPUTADO. Juan Francisco “Pirulo” Fernández, de 35 años. EL IMPUTADO. Juan Francisco “Pirulo” Fernández, de 35 años.

Protagonizó varias fugas. Tenía contactos que le permitieron gozar de ciertos privilegios en los lugares de encierro donde estuvo. Odiaba tanto a los policías que no dudaba en enfrentarse a tiros con ellos cuando se los cruzaba. Mujeriego empedernido cuyos amores lo complicaron una y otra vez. Ese es apenas un resumen de la vida de Juan Francisco “Pirulo” Fernández, condenado por asalto, preso por el homicidio de un gendarme y ahora procesado por extorsionar a un productor rural del sur de la provincia. Son tantas las irregularidades que rodean al reo, que el fiscal Héctor Fabián Assad decidió investigar los posibles contactos con el personal del Servicio Penitenciario (SP).

A Fernández le dictaron la prisión preventiva por seis meses por estar acusado de extorsionar desde la cárcel al productor rural Rodolfo Argentino Aguilar. La víctima denunció que el grupo contaba con la colaboración de una abogada llamada “Sandra Díaz”. Los investigadores descubrieron que ese dato era falso. La mujer, que ya tiene pedido de captura nacional e internacional, no era una profesional del derecho, sino una ex trabajadora del SP que había ingresado luego de que su marido (un guardiacárcel que fue investigado por el tráfico de drogas en el penal) falleciera. La sospechosa, identificada como Silvia Soraire y con domicilio en Yerba Buena, según consta en el expediente, mantenía una relación sentimental con Fernández.

En el marco de esta pesquisa surgieron datos sobre los beneficios que habría gozado “Pirulo” en el penal de Villa Urquiza. “Yo tengo palanca y en cualquier momento salgo”, le habría advertido Fernández al extorsionado. La justicia santiagueña lo acusó, junto a Marcelo “Mishi” Camus por el homicidio de Ángel Amado Ayrala, ocurrido en octubre de 2018. En 2019 le dictaron la prisión preventiva. Terminó en el penal de la capital tucumana porque, según se informó oficialmente, así podría mantener los vínculos familiares. Su destino era el penal de Frías, que está más cerca de Alberdi, lugar donde residen los parientes del procesado. “Nunca entendimos por qué lo trajeron para aquí”, comentó una fuente del SP.

La semana pasada, por una nota publicada por LA GACETA que daba cuenta del uso irregular del celular por parte del detenido Walter “Kuki” Caro, las autoridades del penal realizaron una requisa en la Unidad 9 en busca de los teléfonos no declarados por los reos. En esa medida, le quitaron a Fernández un aparato y varios chips. Días después, en una medida solicitada por el fiscal Assad, al sospechoso le volvieron a quitar otro teléfono móvil con chips y tarjetas de memoria. “Eso habla de la existencia de un mercado negro de celulares y de que Fernández podía conseguirlos fácilmente”, señaló una fuente judicial.

Desde hace años que los celulares son claves en las investigaciones judiciales. Este caso no fue la excepción. Los peritos que analizaron el teléfono de Fernández encontraron los mensajes para probar cómo extorsionaba al productor. También surgieron datos para determinar cómo estaba integrada la banda, cuál era su modus operandi y las amenazas de “matar a un político” para hacer ruido en el sur de la provincia que había proferido. Pero hubo más. Hallaron fotografías de Fernández manteniendo relaciones sexuales con diferentes mujeres en su calabozo fuera de los días de visita, violando todas las normas vigentes.

El fiscal Assad decidió investigar estas supuestas irregularidades. A través de un oficio, pidió a las autoridades del SP que le informen sobre estas cuestiones:

1- Detalles para determinar por qué Fernández estaba ubicado en la Unidad 9 y quién había ordenado su traslado a ese pabellón.

2- Informes sobre la función que cumplía Soraire y desde cuándo dejó de pertenecer al SP.

3- Listado con los nombres de las personas que visitaban a “Pirulo”.

Romances

Cuentan los investigadores que Fernández era un hombre que no podía estar sin una mujer a su lado. La última relación estable fue con Soraire, a la que habría conocido en el penal de Villa Urquiza, pero al mismo tiempo habría mantenido relaciones paralelas con otras. Las otras jóvenes que se le cruzaron en su vida le generaron problemas.

Por visitar a una muchacha oriunda de Simoca, fue detenido por la Policía en abril de 2015. Ya lo habían buscado en diferentes provincias y logró escaparse de una comisión que lo fue a buscar a Buenos Aires.

Cintia Débora Sotelo es el nombre del amor que más problemas le generó. Ella fue la que contactó a Ayrala –que también podría estar vinculado sentimentalmente con ella- para que lo trasladara a Santiago del Estero después de su última fuga. Pero fue la que lo incriminó en ese homicidio. No sólo lo señaló como autor del hecho, sino que mostró el lugar donde habían enterrado el cuerpo que fue hallado un año después de su asesinato. Antes, según confiaron fuentes judiciales, lo había denunciado por violencia de género.

Sotelo quedó detenida por esta causa, pero recuperó la libertad y espera ser enjuiciada. El productor extorsionado, que también estuvo involucrado sentimentalmente con la joven, fue la que la asistió legalmente para que abandonara el calabozo que ocupó durante varios meses. “No quiero cagarte la vida como lo has hecho vos poniendo plata en contra mío. Yo tendría que estar afuera si no fuese porque pusiste plata para sacarla a esa malparida. No tenés idea del daño que me causaste”, le escribió Fernández a la víctima.

Posible fuga

“Pirulo” logró quedar en la historia criminal de la provincia al protagonizar dos fugas y al haber fallado en otra. En todas habría tenido algún tipo de colaboración, pero nunca se investigó quién lo habría ayudado. Después de su detención, intentó escaparse de la seccional 6ª. Al poco tiempo, sus defensores solicitaron que lo trasladaron al sur para que pudiera relacionarse con sus familiares. Aceptaron el planteo y lo enviaron a la comisaría de Simoca. Por los reiterados incidentes que protagonizaba fue trasladado, sin autorización judicial, a La Cocha, donde terminó evadiéndose en junio de 2015.

Fue recapturado en diciembre de ese año. Lo trasladaron al penal de Concepción hasta que fue enjuiciado y condenado por varios robos. Comenzó a gozar de salidas transitorias en 2018 (ya había cumplido más de la mitad de la pena que le habían dado) por los llamativos informes del SP que daban cuenta que era un reo con conducta ejemplar, a pesar de que había protagonizado varios incidentes.

En septiembre de 2018, la jueza de Ejecución Alicia Merched le otorgó a “Pirulo” un permiso especial para que visitara a su madre por un grave problema de salud, pero ordenó que fuera trasladado en un móvil y que sea custodiado por dos miembros del SP. La orden no se cumplió: Fernández se retiró por sus propios medios del penal y no volvió nunca más. Estuvo un mes oculto en el interior de la provincia y el crimen del remisero lo habría cometido cuando escapaba a Santiago del Estero. La magistrada denunció el caso en una fiscalía de Concepción, pero el expediente desapareció. También le solicitó al responsable del penal de Concepción Claudio González que hiciera una investigación y sancionara el personal que no cumplió con su orden. El funcionario, que está siendo investigado por el tráfico de drogas en esa cárcel, tampoco hizo nada al respecto.

El miércoles se encendieron todas las luces de alarma. El jueves vencía la prisión preventiva que le había dictado la justicia santiagueña a Fernández por el crimen. El imputado, después de que allanaran su celda, había solicitado que fuera trasladado al penal de Frías. A los investigadores y a las autoridades judiciales les resultaba sumamente sospechoso el planteo, ya que lo hizo días antes de que estuviera en condiciones de recuperar la libertad por esa causa –lleva más de dos años detenido y el juicio se realizaría el próximo año- y pedía irse de un lugar donde gozaba de numerosos privilegios. Sospecharon que intentaba fugarse, por lo que ordenaron reforzar su vigilancia. Pero al dictársele la prisión preventiva por el caso de la extorsión, permanecerá detenido por lo menos seis meses más en nuestra provincia.

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