LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO
Durante el discurso del vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Osvaldo Jaldo, fueron varios los presentes que se mantuvieron atentos a sus redes y casi no se despegaron de su celular. Entre ellos se destacan el intendente de Yerba Buena, Mariano Campero, y la legisladora Nadima Pecci.
Sólo una formalidad
Algunos legisladores opositores consideraron al discurso del gobernador Osvaldo Jaldo como una mera formalidad a la que le faltaron anuncios específicos sobre cómo resolver las cuestiones que preocupan a los tucumanos. “Fue una formalidad. Jaldo no dijo cómo van a resolver temas centrales: la gravísima situación de inseguridad, los altos porcentajes de pobreza, la recuperación de alumnos que quedaron fuera del sistema educativo”, escribió José María Canelada (JxC) en su cuenta de Twitter.
¿Interna olvidada?
“Los trapitos sucios se lavan adentro”, dijo Juan Manzur hace cuatro días en su visita a Tucumán, y eso pareció suceder en la apertura de sesiones. Luego de las palabras de Jaldo, tanto manzuristas como jaldistas se mostraron conformes con el discurso y destacaron la buena relación entre los dos máximos dirigentes del PJ provincial.
Ley de comunas
El intendente de Tafí Viejo, Javier Noguera, estuvo presente e hizo un balance positivo del discurso. Además insistió con la importancia de sacar la ley de comunas. “Sería un aporte muy valioso y va a servir para llevar adelante un modelo organizacional que haga más eficaz la acción del gobierno en el territorio”, dijo el intendente.
Más seguridad
La legisladora Nadima Pecci se quejó por la falta de anuncios en materia de seguridad. “Se queda en obras muy superficialmente anunciadas, es fundamental que se haga un análisis profundo porque es algo que los tucumanos están persiguiendo de manera constante”, dijo.
Discurso débil
Federico Masso, legislador por Libres del Sur, criticó el discurso: fue débil para las necesidades estructurales que necesita Tucumán”.
Sin movilización
No se realizaron movilizaciones ni antes, ni durante, ni después del discurso de apertura de sesiones ordinarias.












