Un espacio donde florecen las artes y el entretenimiento

En la celebración, además de los discursos, actuarán Cecilia Milone, Víctor "Pato" Gentilini, Lucho Hoyos, el "Mono" Villafañe, Leopoldo Deza y Viviana Taberna, entre otros artistas tucumanos.

24 Octubre 2004
En los 20 años de vida, el Centro Cultural Virla puede ostentar algunas cifras que son contundentes: en ese período tuvieron lugar alrededor de 3.500 espectáculos musicales, y unas 2.400 puestas teatrales; anualmente se inauguran cerca de 50 exposiciones de arte. En lo que hace a otro tipo de actos (talleres, seminarios, congresos, académicos, universitarios y otros), suman 6.000.
¿Se puede dudar entonces, que se ha convertido en una de las sedes más convocantes de la provincia? Según estadísticas de la institución, por sus salas pasan anualmente 100.000 personas.
Pero no sólo eso: en su sala prácticamente comenzaron sus carreras artistas de nivel nacional como Gustavo Patiño, el "Dúo Coplanacu" y Rally Barrionuevo, "que hace 10 años no juntaba más de 40 personas", recuerda la directora Josefina Alonso de Andújar, que cumple 10 años en esa función. "A mí personalmente, me gustó mucho en teatro "Fresa y Chocolate" de los actores cubanos, así como también "El amateur". Hay espectáculos de excelente nivel, que no son masivos (generalmente teatro independiente) o poco comerciales, que no dejan un rédito económico, pero por ellos vale la pena jugarse. Otra cosa importante para mí, es apoyar los grupos musicales formado por jóvenes talentos, al músico que recién empieza. Uno los ve crecer y en poco tiempo, ve con orgullo, que esta sala ya les queda chica", describe la directora.
El reconocimiento no sólo es local, sino también externo.
Julio Paz (integrante del "Dúo Coplanacu") reconoció que en el Centro Virla "fue nuestro lanzamiento. Para nosotros era un lugar de encuentro con los amigos, aun cuando éramos muy poquitos. Considerábamos a ese espacio como un bunker de resistencia cultural con muy buena conducción. Allí veíamos exposiciones de arte y teatro muy buenos, y cuando vamos a Tucumán siempre lo visitamos, porque en medio de tanta gilada, es el lugar donde podés ver algo como la gente", sintetizó.

"La extensión es lo principal"
Ricardo Somaini, el primer secretario

Para Ricardo Somaini lo principal es la tarea de extensión. "Más que espectáculos debe hacerse extensión", le dijo a LA GACETA. Somaini fue el primer secretario de esa área, y recordó que Eugenio Virla tenía el proyecto del Centro Cultural en la década del 60, "ya lo pensaba en momentos en que fue el golpe de Onganía. Por eso, el primer homenaje debe ser para él", manifestó.
"Para los reformistas del 18, como soy yo, el principal concepto es el de extensión, porque es el medio por el cual la Universidad llega a la comunidad. Y la actividad es múltiple, no sólo son los actos artísticos; hay que tender a llegar al pueblo", afirmó.
Posteriormente destacó la creación durante su gestión del Centro de Integración y Desarrollo Latinoamericano (que ahora depende de la Facultad de Derecho). Pero lo más importante fue la puesta en obra del programa de Educación Permanente para Adultos Mayores (más de 800 alumnos en distintos talleres): "fue primer intento de educación para adultos que se hizo en todo el país", dijo orgulloso.

"Pudimos hacer muchas cosas"
Salvador Rimaudo, director

"Hay muchas cosas que quedaron en el tintero y otras que no pude hacer, pero tengo mis mejores recuerdos del Centro Cultural Virla". Así lo señaló el director de la Camerata Alter, Salvador Rimaudo, quien fue director de la sala entre 1986 y 1990.
"El centro cultural estaba recién terminado y exhibía orgulloso sus salas. Ya entonces había mucho movimiento porque comenzaron a inaugurarse muestras y a realizarse conciertos en el salón auditorio, que por aquellos días no tenía nombre. De hecho, una de las cosas que no conseguí fue que designaran con el nombre de Blas Parera al salón", señaló Rimaudo. No obstante, fue una época de renacimiento cultural. "Yo me desesperaba cada vez que había que organizar un encuentro, porque a raíz de las estrecheces económicas, se impuso el concepto de la autogestión. Y entonces todo debía hacerse a pulmón y con las propias divisas. No obstante, pudimos hacer muchas cosas, a pesar de que quedaron algunas para otras administraciones, como la salida de emergencia de la sala", declaró.

Músicos y teatristas
Polo de actividad
Una puerta abierta a los artistas tucumanos

Los artistas tucumanos tienen mucho que opinar sobre el Centro Cultural. Son pocos los que no han utilizado sus salas o su auditorio, o han pasado por allí a participar de alguna actividad. "Fui uno de los primeros que toqué allí. Creo que fue muy importante porque posibilitó la apertura de los artistas locales y de los que vienen de afuera", dijo Víctor "El Pato" Gentilini.
"Para mí es una cosa muy grosa", dijo Lucho Hoyos. "Mi primer recital lo hice allí, y hace 20 años precisamente, cuando recién estaba inaugurado el edificio. Recuerdo que fue un día que toqué con el "Topo" Bejarano y estaban también el grupo del "Pato" Gentilini y el "Vocal Tafí". "Desde ese momento actúo con frecuencia, porque hay una onda impresionante, además. En ese anfiteatro es como que la gente te envuelve y tiene una magia especial; es muy emblemático ", reflexionó.
El actor y director de teatro Pablo Parolo también tiene sus gratos recuerdos. "Allí estrenamos un éxito como 'Agarrate Catalina' e hicimos muchas otras obras. El Centro Cultural es un polo de actividad muy importante y albergó a muchos grupos independientes, y eso que no tiene una sala diseñada para el teatro propiamente dicho", añadió.
"Para el rock siempre fue accesible y tuvimos las puertas abiertas", respondió el líder de "Los Peces Gordos", Pablo Pacífico. "Además, cuando hicimos un ciclo había muy buena disposición de la gente que trabaja allí, y te trataban con buen ánimo; uno los siente como del lado tuyo siempre", puntualizó.

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