“Una vida digna no se tiene sin energía”

El ministro de Producción Sustentable de Salta habló de la importancia de los parques solares para la generación de electricidad de manera limpia y sustentable. Los proyectos en su provincia.

EN LA PUNA. El proyecto Altiplano 200 salteño ya está en marcha. el tribuno EN LA PUNA. El proyecto Altiplano 200 salteño ya está en marcha. el tribuno

Con la entrada en operación del Parque Solar Fotovoltaico Altiplano 200, en diciembre del año pasado, Salta sumó su segunda planta generadora de energía limpia. En diálogo con LA GACETA, el ministro de Producción y Desarrollo Sustentable de la provincia vecina, Martín De los Ríos, remarcó la importancia que tienen estos emprendimientos para la región Noroeste a partir de sus condiciones geográficas y climáticas. Además, el funcionario preciso que al Estado provincial no le corresponden regalías por la explotación de este recurso, pero como contraprestación recibe el impacto de la inversión a través de infraestructura y la generación de puestos de trabajo.

-¿Qué ha significado para Salta la apertura de un parque solar en la Puna?

-Con el Parque Solar Fotovoltaico Altiplano 200, Salta se puso a la vanguardia de la diversificación energética y de la matriz energética limpia. Altiplano 200 tiene un contrato de 20 años con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (Cammesa) para vender electricidad verde a un precio muy competitivo y representó un proyecto de más de U$S 300 millones de inversión. Fue un desafío hacer la planta en la Puna salteña, que está a 4.000 metros sobre el nivel del mar, y para nosotros es un orgullo que se haya elegido a la provincia no solo por sus mejores irradiaciones solares del mundo, en relación a las condiciones geográficas naturales, sino por el recurso de nuestra gente y la mano de obra. Allí se generaron 450 puestos de trabajo con el pico de la construcción de la planta y durante la operación se van a crear 20 puestos fijos. Eso ha sido importante por la toma de valor y esa capacidad de recurso humano, más la seguridad jurídica, la previsibilidad y los atractivos que tiene Salta.

Respecto del proyecto, Altiplano 200 es un proyecto de impacto positivo para la provincia y el país -añadió el funcionario salteño- porque contribuye a la diversificación de la matriz energética que a su vez es un objetivo fijado por una ley nacional, la cual impulsa llegar al 20% de energía renovable para el 2025. El proyecto también tiene compromisos sociales con las comunidades de Olacapato y Salar de Pocitos para beneficiarlos con obras sanitarias, el mejoramiento de la infraestructura eléctrica y la generación de nuevas oportunidades para futuras inversiones.

-¿Hay intervención del Estado en el funcionamiento de la empresa?

-Es una planta privada, propiedad de la firma Neoen, con un contrato de provisión de energía a la red nacional de Camesa. Es una planta que resultó ser la fusión de dos proyectos (La Puna y Altiplano) que se licitaron con capitales franceses, más los financiamientos de los programas RenovAr 1 y RenovAr 2 que tenía el Gobierno nacional ya desde hace un tiempo bastante extenso.

-.¿A la provincia le quedan regalías por la venta de la energía?

-No se puede cobrar regalías como sucede con el caso de las mineras por los recursos hidrocarburíferos que extraen. En este caso, el recurso que genera la energía es el sol y nadie puede cobrar regalías a partir de su uso, así que no hay en este esquema regalía para las provincias. Pero, a la provincia le quedan importantísimos y positivos efectos por el impacto que tiene un desarrollo de esta envergadura. Que 300 millones de dólares se inviertan en la Puna salteña genera actividad económica por doquier si tenemos en cuenta los puestos de trabajo y el dinamismo que eso imprime a la economía.

-¿Qué hizo Salta para captar inversiones de este tipo?

-Tenemos la premisa de ser una provincia seria, segura y previsible con un gobierno facilitador que contribuya con aquel que desee invertir en un potencial negocio. Lo que necesitamos es generar trabajo y por eso acompañamos la realización de este parque solar.

Dos iguales

El funcionario destacó que en Salta ya existen dos plantas de estas características. La otra, además de la mencionada en la Puna, está radicada en la turística ciudad de Cafayate. “La energía limpia solar, vino para cambiar la matriz energética del país y el consumo a partir de energía. Felizmente y cambio climático mediante, es lo que se viene”, asevero.

-¿Cuánta potencia generan estas plantas?

-Altiplano 200 tiene una capacidad de 208 megavatios (MWp) y la planta de Cafayate tiene una capacidad menor. La planta Altiplano provee, por año a la red eléctrica, el consumo anual de más de 215.000 personas. Solo con esta planta fotovoltaica podría satisfacerse el consumo de casi la mitad de la ciudad de Salta.

-¿La energía que generan las plantas queda en Salta?

-La energía tiene tras patas: generación, distribución y consumo final. La distribución está regulada y en nuestro país la realiza Cammesa y al incorporarla a esa red, la energía pasa a ser más energía que va para cualquier lado.

-¿Cuál es la perspectiva que adoptaron Salta y Jujuy para avanzar en este aspecto?

-Es fundamental mirar el ambiente. Tenemos una ley nacional (N° 27.191) que nos obliga a tomar acciones concretas así que por eso se busca generar energía limpia sin contaminar, honrando una normativa y sobre todo caminar en busca del autoabastecimiento energético que durante mucho tiempo Argentina no tuvo. La palabra final es desarrollo. Hoy, es imposible crecer sin energía. En un mundo globalizado y moderno, una vida digna no se tiene sin energía. Significa cuidar la casa de todos, promoviendo desarrollo y bienestar para la gente.

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