16 Octubre 2004 Seguir en 
La frase "Metele que son pasteles" y los refranes de su abuela Nicolasa no se le caían de la boca. Con su intenso humor vivía enamorado de la vida.
A los 46 años, Blake Aybar falleció, y la comunidad artística está de luto: el epitafio que había elegido decía: "Aquí continúa descansando Blake Aybar".
"Ha muerto un gran cómico, tal vez el mejor de Tucumán; una gran persona, con un enorme talento", sintetizó Teresita Guardia.
Amigos de todos, a Blake se lo podía encontrar tanto en una sala de teatro, como en un pub; en un recital de rock and roll, y después, terminando la noche en un boliche. Amante de la vida nocturna y del under tucumano, supo también apreciar los parajes de Amaicha del Valle, adonde iba a descansar con sus amigos. "Fue un excelente comediante. Algunos trabajos ya los hicimos en ?La Risada? en 1992", recuerda su gran amigo Pablo Parolo, con quien formó el exitoso grupo "Agarrate Catalina". "Tenía una magia que no se logra con la técnica; son cosas que no se aprenden", añadió el director y actor. "Hace una semana estábamos conversando y no podía creer que la gente era tan solidaria. Una amiga en Europa le había recolectado unos euros a través de sus alumnos en una escuela. El generaba mucho cariño y no odiaba a nadie", agregó
Sus amigos recuerdan que no se peleaba con nadie y con todos se llevaba bien. "Siempre estaba pensando en escenas para hacer... uno decía una frase y él la continuaba cantando", rememoró Susana Martínez. En lo que muchos coinciden es en que disfrutaba plenamente de la vida, y que siempre estaba de buen humor.
Hace unas semanas, cuando se hizo pública la enfermedad que lo aquejaba, rockeros, actores, músicos y amigos le organizaron dos festivales de solidaridad para recaudar fondos. Todos tenían la esperanza de que el final estuviera más lejos, y no que se hallara a la vuelta de la esquina.
A los 46 años, Blake Aybar falleció, y la comunidad artística está de luto: el epitafio que había elegido decía: "Aquí continúa descansando Blake Aybar".
"Ha muerto un gran cómico, tal vez el mejor de Tucumán; una gran persona, con un enorme talento", sintetizó Teresita Guardia.
Amigos de todos, a Blake se lo podía encontrar tanto en una sala de teatro, como en un pub; en un recital de rock and roll, y después, terminando la noche en un boliche. Amante de la vida nocturna y del under tucumano, supo también apreciar los parajes de Amaicha del Valle, adonde iba a descansar con sus amigos. "Fue un excelente comediante. Algunos trabajos ya los hicimos en ?La Risada? en 1992", recuerda su gran amigo Pablo Parolo, con quien formó el exitoso grupo "Agarrate Catalina". "Tenía una magia que no se logra con la técnica; son cosas que no se aprenden", añadió el director y actor. "Hace una semana estábamos conversando y no podía creer que la gente era tan solidaria. Una amiga en Europa le había recolectado unos euros a través de sus alumnos en una escuela. El generaba mucho cariño y no odiaba a nadie", agregó
Sus amigos recuerdan que no se peleaba con nadie y con todos se llevaba bien. "Siempre estaba pensando en escenas para hacer... uno decía una frase y él la continuaba cantando", rememoró Susana Martínez. En lo que muchos coinciden es en que disfrutaba plenamente de la vida, y que siempre estaba de buen humor.
Hace unas semanas, cuando se hizo pública la enfermedad que lo aquejaba, rockeros, actores, músicos y amigos le organizaron dos festivales de solidaridad para recaudar fondos. Todos tenían la esperanza de que el final estuviera más lejos, y no que se hallara a la vuelta de la esquina.







