MORETONES. Naqdi y Daryabi mostraron los efectos en el cuerpo a causa del trato violento que recibieron.

La represión que ejercen los talibanes quedó a la vista en el cuerpo de los periodistas Nemat Naqdi y Taqi Daryabi. Ambos contaron las torturas a las que fueron sometidos durante su detención, cuando cubrían una protesta en Kabul.
El reportero Naqdi y el editor de video Daryabi trabajan en el medio de comunicación on line afgano EtilaatRoz. Relataron que el miércoles pasado los habían detenido durante una protesta de mujeres contra la participación de Pakistán en Afganistán y en apoyo a los derechos de las mujeres. La manifestación se llevó a cabo frente a una comisaría, y tanto Naqdi como Daryabi afirmaron que los llevaron al interior de la seccional y allí los torturaron.
“Me golpearon con tanta fuerza que realmente pensé que era el fin de mi vida”, dijo Naqdi en una entrevista que publicó la cadena CNN. “Cuando nos detuvieron y nos llevaron a la comisaría, me torturaron durante unos 10 minutos, aunque no estaba en condiciones de recordar el tiempo exacto”, añadió Daryabi.
“Es posible que a partir de ahora los talibanes amenacen y torturen a los periodistas. La continuación de sus actividades se considerará un peligro para su gobierno”, añadió Daryabi.
“Los talibanes declararon que se concederá permiso para continuar con las actividades, pero sólo bajo las reglas islámicas. Creo que esas amenazas siguen vigentes. Los periodistas no se detendrán, son un sector diferente de la sociedad, y son personas que transmiten la voz de la población”, agregó Daryabi.
El misterioso Muyahid
En medio del miedo a las represalias contra la oposición y contra quienes colaboraron con el gobierno apoyado por Estados Unidos, el vocero oficial de los talibanes y uno de los dirigentes más buscados desde hace 20 años, Zabihula Muyahid, reveló que había pasado años oculto en Kabul. “He vivido en Kabul durante mucho tiempo, justo bajo las narices de todos. He viajado de una punta a otra del país. He tenido acceso de primera mano a los frentes, donde los talibán llevaban a cabo acciones, e información actualizada. Todo lo relacionado conmigo era intrigante para nuestros adversarios”, afirmó Muyahid al diario paquistaní The Express Tribune.
Muyahid asegura que jamás abandonó Afganistán y reiteró que su nombre no era una identidad inventada, sino que siempre era él mismo. Relató que había logrado escapar tantas veces que las fuerzas afganas y estadounidenses empezaron a creer que era un fantasma, un personaje ficticio, según una agencia de noticias internacionales. (Especial)







