China permitirá tener hasta tres hijos por familia

Cambio drástico en la política de natalidad y alarma por el envejecimiento de la población.

CÁLCULO. El elevado costo de vida desalienta la decisión de procrear.   CÁLCULO. El elevado costo de vida desalienta la decisión de procrear.
01 Junio 2021

PEKÍN, China.- Las parejas casadas podrán tener hasta tres hijos, anunció el gobierno de China, ayer, un cambio drástico con respecto al límite actual de dos hijos, después de que los últimos datos demográficos mostraran un empinado descenso de los nacimientos en el país más poblado del mundo.

Pekín eliminó en 2016 su política del hijo único, que llevaba décadas en vigor, y la sustituyó por un límite de dos hijos para evitar los riesgos para su economía derivados del rápido envejecimiento de la población. Sin embargo, la medida no logró un aumento sostenido de los nacimientos debido al elevado costo de criar hijos en las ciudades del país, un problema que persiste en la actualidad.

El cambio de política vendrá acompañado de medidas de apoyo, orientadas a favorecer la mejora de la estructura poblacional del país, “cumpliendo la estrategia de hacer frente activamente al envejecimiento de la población”, declaró la agencia oficial de noticias Xinhua tras una reunión encabezada por el presidente Xi Jinping.

Entre esas medidas, se anunció que el Estado reducirá el costo educativo para las familias, aumentará las ayudas fiscales y a la vivienda, garantizará los intereses legales de las mujeres trabajadoras y reprimirá las dotes “elevadísimas”.

Según datos recientes, China tenía una tasa de fertilidad de tan sólo 1,3 hijos por mujer en 2020, similar a la de sociedades envejecidas como Japón e Italia y muy lejos de los 2,1 necesarios para el nivel de reposición. “La gente se ve frenada no por el límite de dos hijos, sino por los costes increíblemente elevados de la crianza (...) en la China actual. La vivienda, las actividades extraescolares, la comida, los viajes y todo lo demás se acumulan rápidamente”, cuenta Yifei Li, sociólogo de la Universidad de Nueva York en Shanghai.

Ante el temor de una explosión demográfica, China implantó en 1979 su política de hijo único, que frenó el crecimiento de la población, pero también dio lugar a esterilizaciones forzadas y a abortos selectivos por razón de sexo, que agravaron el desequilibrio de género, ya que muchos preferían hijos varones.

Un estudio de principios de este año de la Universidad de Hangzhou descubrió que la política de dos hijos favorecía a las parejas más ricas que ya tenían un hijo, al tiempo que aumentaba los costes de la atención y la educación de los niños y desalentaba a los padres primerizos. (Reuters)

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