
SAN PABLO, Brasil.- Decenas de miles de personas salieron en Brasil a protestar por la gestión de la pandemia de coronavirus del gobierno del presidente Jair Bolsonaro. Hubo manifestaciones pacíficas y multitudinarias en San Pablo y en Recife, en Río de Janeiro, Brasilia, Belo Horizonte y Salvador de Bahía, entre otras 200 ciudades.
Sólo en Río de Janeiro se calcula que marcharon unas 10.000 personas, al grito de “Bolsonaro genocida” y “Fuera Bolsovirus”. Los asistentes calificaron al mandatario de “psicópata” y “asesino”.
Brasil está en tercer lugar en el mundo en cantidad de contagios y es el segundo país con más fallecimientos acumulados desde el comienzo de la pandemia. Actualmente reporta 16,4 millones de contagios y 461.000 muertes, según la base de datos en línea de la universidad estadounidense Johns Hopkins.
El jefe del Estado es acusado de “negacionista” por oponerse a las cuarentenas para prevenir contagios, por insistir en su recomendación del uso de hidroxicloroquina -un medicamento que se usa contra la malaria, pero cuyo uso se desalienta para la covid-19- y por demorar la campaña de vacunación.
La jornada de protestas del sábado fue convocada por sindicatos, organizaciones de izquierda y movimientos sociales
Hasta ayer se había vacunado con una dosis a poco más de 21% de la población de más de 210 millones de habitantes y con las dos dosis, a cerca de 10%, según el diario “Folha” de San Pablo.
Una comisión parlamentaria que está investigando la gestión del coronavirus procura determinar si el general Eduardo Pazuello, mientras fue ministro de Salud, ordenó la compra de millones de tabletas de cloroquina en vez de dar prioridad a la adquisición de vacunas.
En ese contexto, la popularidad de Bolsonaro cayó a 24%, su nivel más bajo desde que asumió el gobierno. El 49% de los brasileños opina que debe ser destituido de inmediato y su intención de voto es de 23%, contra 41% del ex presidente Luiz Inácio, “Lula”, da Silva, según un sondeo del Instituto Datafolha. Estas manifestaciones, las primeras multitudinarias desde el inicio de la crisis sanitaria, y se organizaron bajo el grito de “por la vida”.
Los manifestantes exigieron al líder ultraderechista que se acelere el proceso de vacunación y que se aumente el monto de las ayudas para que los más pobres -los más afectados con la pandemia- tengan un ingreso digno para enfrentar la crisis que llegó con el virus.
También se escucharon otros reproches hacia el mandatario, al que acusan de promover la deforestación de la Amazonia, la violencia de los invasores de tierras indígenas y el racismo.
“Estar en las calles para luchar es un acto extremo para decir basta”, señaló el Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula, en su mensaje de invitación a las marchas.
Las manifestaciones se dan luego de dos fines de semana con reuniones en apoyo al Gobierno convocadas por el propio Bolsonaro, en respuesta a su pérdida de popularidad.
Según el sitio de noticias G1, la manifestación de Recife (nordeste) fue dispersada por la policía con gas lacrimógeno, sin que trascendiera el motivo.
Algunos manifestantes sufrieron lesiones en los ojos por las balas de goma disparadas para dispersar las marchas por la Policía Militarizada. Manifestantes denunciaron que los agentes también utilizaron gas pimienta y efectuaron detenciones. (Reuters-Especial)







