
El Parlamento de Francia aprobó el proyecto de ley que enmarca la salida progresiva del estado de emergencia por la covid-19 y que incluye la creación de un "pase sanitario" para que aquellos que ya están vacunados puedan ingresar a determinados lugares.
"El 'pase sanitario' nos permitirá reabrir los lugares que acogen al público, los festivales y las concentraciones", afirmó el ministro de Asuntos Digitales, Cedric O.
Esta medida establece un periodo de transición del 2 de junio hasta finales de septiembre, durante el cual el Gobierno puede seguir ejerciendo poderes de policía sanitaria que la oposición y algunos que se autodenominan defensores de las libertades públicas ante la pandemia consideran exorbitantes.
Además, prevé la creación de un certificado sanitario, digital o en papel, que permitirá asistir a eventos deportivos y otras grandes concentraciones, pero no condicionará el ingreso a restaurantes, cines o tiendas.
Se trata de una medida en línea con el "certificado verde" que la Unión Europea espera que entre en vigor el mes que viene para facilitar los viajes durante las vacaciones de verano. De esto modo, Francia se sumó anoche a Alemania, Dinamarca, Italia y otro puñado de países que desde la semana pasada decidieron relajar las restricciones para las personas vacunadas contra la covid-19.
Sin embargo, los partidos de la oposición criticaron el proyecto de ley por suponer un riesgo de discriminación, sobre todo porque millones de personas aún no han sido vacunadas
Incluso algunos diputados habitualmente leales al presidente Emmanuel Macron se opusieron al texto por la falta de detalles sobre cómo se utilizaría el pase, diciendo que el Gobierno estaba pidiendo básicamente un cheque en blanco.







