Argentino ya es sinónimo de maradoneano - LA GACETA Tucumán

Argentino ya es sinónimo de maradoneano

Tucumanos en Italia, Francia, Estados Unidos, Australia, Brasil y Uruguay cuentan cómo se vive el luto por el ídolo lejos del país.

27 Nov 2020 Por Juan Martín de Chazal

La pasión por Diego Maradona no reconoce ni reconocerá fronteras. La mayor demostración de ello es la gran conmoción mundial, repetida pocas veces en la historia, que su fallecimiento ha causado. En un sinfín de países, íconos del deporte, del arte, de la farándula y de la política han expresado sus condolencias al pueblo argentino por semejante pérdida irreparable, como la han denominado. El rostro del “10” copó la tapa de casi todos los diarios alrededor del planeta. El luto invade.

Tucumanos residentes en numerosas latitudes -Sudamérica, Europa y Oceanía- contaron a LA GACETA cómo se vive en tierras lejanas la partida del ex capitán de la Selección nacional. Aunque con matices, los relatos coinciden en que la noticia no pasó para nada inadvertida. Algunos destacan, incluso, que los ciudadanos de otros países les han dado el pésame a ellos y a otros argentinos.

Una de las naciones donde más tristeza produjo el deceso de Maradona fue Brasil, eterno rival futbolístico de la albiceleste. “Con mis amigos brasileños siempre discutíamos si Maradona era más grande que Pelé. Ellos lloraron desconsoladamente por la muerte del Diego. Se ha perdido un mito del fútbol”, narró Paula Bonora, a quien sus conocidos en San Pablo le dieron el pésame repetidas veces.

Según el testimonio de la tucumana, los noticieros del país vecino no han dejado de emitir contenidos relacionados con el “10”. “Pasan sus mejores partidos y momentos de su vida. La amistad con Pelé era más fuerte que la rivalidad de ambos en la cancha -reflexionó-. El pueblo brasileño está lamentando la muerte del más grande en la misma sintonía que Argentina”.

EN NÁPOLES. El estadio San Paolo, que se llamará Diego Armando Maradona, recibió una multitud de ofrendas de los fanáticos. reuters

Un poco más cerca, en Uruguay el impacto también es considerable. “El Diego es admirado en todos lados. Cuando te presentás como argentino, automáticamente te identifican con él o con Lionel Messi. Sin embargo, me di cuenta de que los uruguayos no comprenden demasiado el amor idolátrico que sentimos por Maradona. Pasa que acá no hay ídolos populares semejantes que despierten tantos sentimientos. Ni Pepe Mujica. Son como más racionales”, examinó Ezequiel Varela, un joven que completa su formación salesiana entre Montevideo y el interior charrúa. “Es difícil explicar que el velorio fue en la Casa Rosada”, ejemplificó.

Del otro lado del océano Atlántico, la estupefacción también se vive con gran intensidad. “No era consciente del impacto mundial de Maradona. La abuela de la nena que cuido vino corriendo a contar que había fallecido. Estaba consternada y yo no podía creerlo”, ilustró Mar Arbeloa, que reside en un pueblo del sur de Francia. “El padre contaba que lo había visto jugar en Toulouse cuando era niño. Fue emocionante para ellos”, completó.

Durante casi una década Italia ha sido el segundo hogar de Maradona. Si bien las conmemoraciones se concentraron en Nápoles, la noticia caló hondo en todo el país. “Estuvo en todos los noticieros. Si bien soy del rugby, mis compañeros me dieron el pésame como si se hubiera muerto un amigo. Eso es lo que genera alguien como él, argentino al 100%”, contó Rómulo Acosta, que vive desde hace siete años cerca de Milán. “La gente se olvidó un poco de la pandemia y salió con camisetas y ofrendas. Es muy amado”, observó el tucumano.

EN MÉXICO. El “10” fue homenajeado en el estadio Azteca, escenario de la famosa “Mano de Dios”.

A diferencia de Latinoamérica y de Europa, en Estados Unidos el fútbol no es un deporte popularizado. Pese a ello, las comunidades latinas -sobre todo del sur- han sentido de cerca la muerte del barrilete cósmico. Así lo atestiguó Zenaida Ginel, que habita en Los Ángeles desde 2015. “Todos reconocen a los argentinos por Messi o por Maradona. Mis compañeros me dieron el pésame porque saben que uno siente la pérdida. Ha sido un día muy triste; se siente como que murió un poquito de la argentinidad”, percibió la universitaria. Además, dijo que el consulado argentino preparaba un “libro de condolencias virtual” como homenaje.

En Australia, otra nación poco futbolera, la comunidad argentina vive la conmoción a flor de piel. “En la playa se cantaban canciones del Diego. Mi jefe, que es turco, me dio el día por el dolor. Si bien para los australianos pasó más por encima, se lo sintió mucho”, expresó Lucas Satle, residente en Sidney.

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