
Los confinamientos impuestos en todo el mundo por la covid-19 condujeron a la reducción más larga y pronunciada de las vibraciones sísmicas vinculadas a humanos jamás registrada. Es que las vibraciones viajan a través del planeta como olas, creando ruido sísmico de terremotos, volcanes, viento y ríos; y también acciones humanas como los viajes y la industria crean ondas. En un estudio publicado en Science, científicos descubrieron que las vibraciones de la tierra ligadas a los humanos disminuyeron en un promedio de 50% entre marzo y mayo de este año. “El período silencioso de ruido sísmico 2020 es la reducción de ruido sísmico antropogénico global más larga y prominente jamás registrada”, escribieron. El estudio fue se realizó con datos de 268 estaciones de monitoreo en 117 países. (Télam)







