El fútbol argentino quedó en medio de una enorme disyuntiva. Mientras los protagonistas, que son los futbolistas, reclaman la suspensión de la actividad oficial, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, se mostró a favor que todo siga como sucedió este fin de semana. Es decir, que los partidos se jueguen pero sin espectadores en las tribunas.
“Si el fútbol se juega a puertas cerradas yo no tengo inconvenientes”, se expresó el mandatario al ser consultado sobre el tema durante la conferencia de prensa que ofreció anoche para anunciar las medidas de prevención que tomarán en el país para evitar que avance el coronavirus. Si bien se decidió suspender el dictado de clases y cerrar las fronteras, el fútbol podría seguir jugándose.
El mensaje de Fernández no es una decisión oficial. Tampoco es definitiva. Sin embargo, obligará a los dirigentes y a la AFA a replantearse las alternativas que se manejaban para suspender las competencias oficiales, tal como sucedió en otros países y en los torneos de la Conmebol.
El presidente no sólo alentó a que se jueguen los partidos. También redobló la apuesta al hacer mención a la televisación. “Me encantaría que, en este tiempo, lo pasen sin sistema codificado, por TV abierta, para que los argentinos que se tienen que quedar en casa puedan tener un divertimento”, expresó.
Desde la AFA tenían previsto reunirse esta semana para analizar la situación y todos los caminos conducían a la suspensión. Ahora habrá que ver cuanto pesan las palabras de Fernández en la balanza. ¿Se suspende el fútbol o se sigue jugando a puertas cerradas? Las próximas horas serán decisivas para el futuro de los torneos locales.
Garay, otra víctima del coronavirus
“Empecé el año con mala pata”. El mensaje de Ezequiel Garay sirvió para informar sobre una situación que todos quieren evitar: el defensor argentino, que forma parte del plantel de Valencia, dio positivo al coronavirus. “Me encuentro muy bien y ahora solo queda hacer caso a las autoridades sanitarias: de momento, estar aislado”, escribió. El rosarino se rompió el ligamento cruzado de la rodilla derecha en un partido de La Liga de España ante Celta, disputado el pasado 1 de febrero y le impedirá jugar el resto de la temporada.
Volvió con los síntomas y quedó internado
Volvió de España y quedó internado. El basquetbolista Facundo Corvalán, que actúa en la segunda división de ese país, fue alojado en un centro asistencial de Junín junto a su madre, ambos con fiebre alta y síntomas propios del coronavirus. El jugador, de 21 años y que milita en el Real Canoé del ascenso español, llegó hace unos días junto a su madre y ambos fueron internados -según el protocolo- en el Hospital Abraham Piñeyro.







