Martín Anastacio, el especialista que tiene Atlético

E DT logró su segundo título en el club y el cuarto en su carrera.

FAMILIA, JUGADORES Y CUERPO TÉCNICO. Anastacio (con la Copa) junto a Correa, su esposa Fernanda, sus hijas y Quinteros.
FAMILIA, JUGADORES Y CUERPO TÉCNICO. Anastacio (con la Copa) junto a Correa, su esposa Fernanda, sus hijas y Quinteros. LA GACETA / DIEGO ARÁOZ
16 Diciembre 2019

No hay pociones mágicas en la alacena de Martín Anastacio. Cualquiera podría imaginarlo con solo fijarnos en el currículum del entrenador de la Liga y de la Reserva de Atlético en AFA, actualizado el pasado domingo 8: cuatro títulos de Liga Tucumana en su carrera de entrenador. Si habría que forzosamente explicar su éxito, él mismo dirá que el trabajo es el ingrediente base de sus preparados. Un discurso de bajo perfil y parecido al de su colega de Primera, Ricardo Zielinski. Algo que da resultados en 25 de Mayo y Chile.

“No hay ninguna cábala ni nada que se le parezca (para ganar cuatro títulos). Lo que hago es trabajar y convencer al jugador, no hay otra fórmula”, le explica a LG Deportiva. “Mucho convencimiento. No tengo cábalas, de verdad. Trabajo en el día a día y trato de convencer al jugador que se puede, que puede dar más de lo que uno piensa. Es la única forma de lograr cosas. Eso y tener una buena relación con el jugador”, agrega.

Y vaya que Anastacio hace todo eso y más. Desde 2014 hasta la fecha, consiguió esos cinco títulos y con diferentes equipos: ese año con La Florida, en 2015 con Nuñorco y en 2016 y este año (hace poco más de una semana), con Atlético. Con todos le costó pero el “Decano” le imprime un sabor especial a lo conseguido.

“Atlético te exige en todas las competencias. Siempre tenés que ser campeón. Tuvimos un momento muy malo en mayo, pero sabíamos que podíamos salir, con jugadores de experiencia mezclados con los chicos”, detalló Anastacio que se recuperó junto al equipo de un muy mal arranque y lideró al equipo a una gran remontada para terminar en la final que le ganaría a Deportivo Llorens, por penales.

“Fue muy difícil, porque si vos me decís a mi antes de empezar el torneo que, disputadas siete fechas, tendríamos solo un punto, te hubiese dicho que era muy difícil”, recordó. “Pero cuando nosotros pudimos encontrar un equipo, comenzamos a ganar y entramos a la segunda fase. Y de ahí aposté a todo a ganador a este equipo. Que ya mostraba carácter y jugaba en todas las canchas igual a igual. Ahí dije ‘este equipo puede’”, recordó.

Junto a él está desde su primer título, Federico Quinteros, el preparador físico. Sin dudas él formaría parte si esa fórmula del éxito existiera para Anastacio.

El entrenador además se encargó de dirigir la Reserva este año. Allí Atlético experimentó un proceso similar que el equipo de la Liga aunque sin llegar a los primerísimos puestos: empezaron mal pero poco a poco se fueron acomodando.

“Si me preguntás a mí, la Liga a veces es más complicada que la Reserva (de AFA), por muchos motivos: los campos de juego, los jugadores de experiencia en los rivales, la presión de la gente, entre otras cosas”, señala.

La comparación es importante si uno piensa en el máximo equipo de Atlético, el de Primera en Superliga. Sobre todo si el club está en Primera y tiene las juveniles inscriptas en los torneos principales hace varios años. Así, el camino tradicional del jugador que se forma en el club desde hace un tiempo es el siguiente: Infantiles, luego Inferiores de AFA, Reserva de AFA y Primera. La Liga ya no forma parte obligatoria de ese sendero y no debe de olvidársela según el DT.

“Para mí, el primer paso que debe tomar un jugador si quiere jugar en Reserva de AFA es jugar en la Liga. Es lo más importante. Ganás experiencia, el jugador sale más maduro”, recomienda. Y no se trata de cualquier consejero, teniendo en cuenta que tuvo a cargo los dos planteles y mal no le fue: en uno la sigue peleando y en otro, salió campeón.

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