STANDS. En ellos los alumnos muestran sus investigaciones con maquetas. LA GACETA / ANALÍA JARAMILLO

En breve, el 2019 se despide de nosotros y apenas restan los últimos proyectos escolares para cerrar el ciclo lectivo. Es así que ayer el colegio San Patricio (Aconquija 631) inauguró su primera exposición dentro del Programa de la Escuela Primaria (PEP). Avalado por la Organización del Bachillerato Internacional (IB), este proyecto busca resaltar la evolución en el aprendizaje de los alumnos, desde el jardín de tres hasta sexto grado.
“La jornada es una forma transdisciplinaria e inclusiva para que nuestros alumnos se acerquen al conocimiento. Queremos que ellos reflexionen sobre su rol en el entorno, que consigan un equilibrio emocional y que respeten el pensamiento de los otros”, explica Analía Aru, directora de la institución. Un objetivo que va en concordancia con los nuevos modelos educativos, en los cuales los estudiantes son protagonistas activos de su realidad. Sumado a ser capaces de filtrar críticamente la información que reciben.
Bajo el paraguas de la “biodiversidad”, los más pequeños debieron crear proyectos que aludan a la naturaleza y su preservación. Teniendo el desafío bilingüe de expresarse en inglés y en español. El funcionamiento de la energía solar, el estado de situación del río Salí, los jardines verticales y la cantidad de residuos sólidos que contaminan el agua (con una receta casera para crear productos de limpieza ecológicos) fueron algunos de los tópicos tratados.
Exposiciones verdes
Con el decorado de afiches multicolores de fondo, José Ignacio Sábate es el responsable de explicar a las familias visitantes lo que implica un desbalance ecológico en Las Yungas. “Si talás los árboles de la región, los animales que vivían en ellos mueren. Y, al dejar de existir, rompen con la biodiversidad y la cadena de alimentación”, comenta el alumno.
También hay stands con experimentos incluidos. Entre ellos, Olivia Terán y sus compañeros de equipo decidieron demostrar cómo la falta de vegetación afecta la vida humana. “Elegimos este tema porque nos preocupan las inundaciones en el sur y la deforestación” , enfatiza.
A modo de ejemplo, Laureano Zamorano desvía la atención de los presentes a dos botellas de plástico. “En uno de los envases pusimos tierra sin plantas y al otro le agregamos vegetación. Al regar ambos podemos ver la diferencia del filtrado y los beneficios de contar con hectáreas de árboles”, detalla. La muestra concluirá hoy en el horario de 9 a 12 del mediodía.







