Piccinetti niega su fama de ganador: "nada que ver, es chamuyo barato y nada más"

El ex prófugo más buscado aseguró que la mujer con quien lo relacionaron en Bolivia no es su pareja sino su socia.

30 Oct 2019 Por Silvia De Las Cruces

Luis Rafael Piccinetti es dos personas distintas: una cuando se enciende la cámara y otra cuando se apaga. El tipo canchero y despreocupado que conversa sonriente fuera de micrófono adopta una pose rígida y seria desde el momento en que se empieza a grabar.

Antes de prender la cámara reconoce que es el más popular del penal y, entre risas, comenta que "así dicen; hazte la fama y échate a dormir". Sin embargo, minutos después lo niega.

La breve entrevista que concede con motivo del torneo de fútbol se enmarca en esa actividad y Piccinetti evita hablar de sus ocho años prófugo, de su estadía en Bolivia y del crimen que le adjudican, y por el que deberá afrontar un juicio oral.

Ahora es el preparador físico y masajista de "Unidos para ganar", el equipo de los hermanos Acevedo. "Soy obviamente decano. Bueno, eso me salvó un poco la vida también un tiempo", bromea. Se refiere a una oportunidad en que la Policía lo interceptó en las calles de Cochabamba y casi lo detiene, pero se salvó porque los agentes vieron que tenía una gorra de Atlético Tucumán y adujo que estaba allí por un partido.

Cuando se le pregunta cómo es ser un personaje tan popular en la cárcel, niega esa fama. "No sé si decir popular o tristemente célebre... tratando de sobrellevarlo, practicando deportes como fue toda mi vida y nada más... tratando de estar lo mejor posible en este lugar. Lo pasado te persigue y todos somos presos de algo", dice.

Acusado de haber matado al esposo de su supuesta amante (Silvia Raquel Lai), Piccinetti se ganó la fama de galán. Él mismo relató en sus declaraciones judiciales que tuvo encuentros sexuales con un sinfín de mujeres que asistían a los gimnasios donde trabajaba. "Tengo fama nomás, pero nada que ver; es chamuyo barato, nada más", afirma.

"Soy un trabajador como todos, esto me cambió la vida para siempre y nada más. Estuve allá (en Bolivia)...". Lo interrumpe una pregunta acerca de su pareja, una mujer adinerada con quien habría pasado los últimos años en Cochabamba. "No es mi pareja -asegura-, es mi socia; las informaciones muchas veces son cruzadas, no tengo nada con nadie".

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