La nueva escuela prepara alumnos para que den nuevas respuestas

La escuela no ofrece los conocimientos, sino herramientas para conseguirlos, según un alfabetizador digital.

21 May 2019 Por Magena Valentié
1

EXPERTO EN ALFABETIZACION DIGITAL. Hoy a la escuela se va a aprender a aprender, dice Pablo Aristizábal. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.-

La tecnología por sí sola no mejora la educación. Para que ello suceda es necesario desarrollar el espíritu crítico y la creatividad en los chicos. Pablo Aristizábal, experto en Alfabetización Digital, piensa que la tarea de “aprender a aprender” comienza en casa, con la lectura de cuentos infantiles. En la escuela, el docente se convierte en un guía que promueve la imaginación para que los alumnos encuentren nuevas respuestas.

Aristizábal, docente de la UBA, vino a Tucumán para hablar sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en la Educación, en el marco del III Congreso Internacional de Educación. A continuación parte de la conversación con LA GACETA:

¿Cómo impacta la inteligencia artificial en la educación?

Antes de eso quiero explicar cómo impacta en nosotros, en nuestra inteligencia biológica (IB), la inteligencia artificial (IA). La primera nos permite aprender bajo signos, símbolos y significados. Nosotros tenemos un symbolic learning, un aprendizaje a partir de signos. En cambio la inteligencia artificial, que al principio quiso usar el proceso de la IB, se expresa mediante patrones. Aparece lo que se llama la bigdata, una gran cantidad de datos que le permiten definir patrones.

- ¿Qué relación hay entre inteligencia artificial y biológica?

- La inteligencia artificial se define por patrones. Dice, por ejemplo, las personas que se comportan de tal manera tienen tal pensamiento. Yo puedo usar esa información para potenciarme y así aumento mi inteligencia biológica. Pero si, por el contrario, solamente utilizo la inteligencia artificial como entretenimiento no me voy a potenciar. Esta es la brecha que existe entre el chico que puede aumentar su inteligencia biológica a partir de la inteligencia artificial, y el chico que la usa solamente como entretenimiento. En este último caso no puede aumentar su productividad ni su competitividad.

- ¿Qué puede hacer la escuela?

- Educar no es solamente aprender a ser, a vivir juntos, a conocer, sino también a aprender a aumentar la inteligencia biológica a partir de la inteligencia artificial. Y para eso el chico tiene que aprender a crear. Porque en definitiva es lo que venimos a hacer en este mundo, a hacer una obra de nosotros mismos, con algún estilo. Si yo no hago creación, si yo no creo, si soy pura repetición, tengo un problema ontológico. Por eso hay tanta gente frustrada.

- ¿Cómo se logra esto?

- Tenemos que hacer que nuestros niños se potencien porque a partir de ahí si ellos no tienen palabras, no tienen comprensión lectora, no pueden hacer operaciones complejas matemáticas, se hace muy difícil. Necesitamos que los niños den un salto de las habilidades cognitivas básicas a las habilidades cognitivas complejas (pensamiento crítico, comprensión lectora) y a las habilidades cognitivas socioemocionales y tecnológicas. Necesitamos que el niño comprenda lo que está sucediendo dentro de esa caja negra, porque si no, no va a poder desarrollar su potencial.

- ¿Cuándo comenzamos?

- Cuando el niño nace. Dándole mucho afecto, dejando que crea en él mismo y que se arriesgue. Porque si no lo dejamos que se arriesgue no aprende. Como profesor de la cátedra de emprendedores de la Universidad de Buenos Aires, los alumnos me preguntan: ¿un emprendedor nace o se hace? Yo digo que acontece en el arrojo. Para que te puedas arrojar no tenés que tener miedo, porque si todo el tiempo me hacés dar miedo, diciéndome ‘vos no sabés’, entonces me van a pasar los años y no lo voy a hacer. Si me preguntás a qué edad se empieza, te diría que cuando se nace. Cuando le leés al niño. A veces los chicos te piden que les leas de nuevo el mismo cuento y no es que no lo recuerden, sino que están cableando lo que vos ya comprendiste. La lectura les da vocabulario. Si les leés literatura promovés la imaginación y la palabra se fortalece.

-¿Cómo aplicamos eso en la escuela?

- Imaginar es traer auténticamente nuevas respuestas, que no significa hacer una invención. Una de las raíces de la educación es extraer, yo extraigo el conocimiento a partir de un aprendizaje significativo, que lo pueda relacionar con mi mundo vital. ¿Cuándo aprendo? Cuando logro darle sentido a lo que aprendo, cuando aquello que aprendo lo significo con mi mundo para transformarlo. Ahí hay un aprendizaje. El problema que tenemos en la educación es que le damos mucho valor a lo adquirido, decimos que un chico adquirió este conocimiento cuando me lo repite exactamente como se lo dije. En mi visión, para obtener habilidades cognitivas emocionales es mucho más importante el proceso de adquisición que lo adquirido. Así vamos aprendiendo a crear y a dar respuestas nuevas.

- Entonces la tecnología por sí sola hoy no basta.

- La educación que teníamos no alcanza, necesitamos una nueva. La tecnología hay que introducirla bajo una lógica de aprender a hacer, aprender a vivir juntos, a conocer, a crear y a aumentar la inteligencia biológica a través de la inteligencia artificial. Esto ya lo estamos viviendo toda vez que usamos el celular en todo su potencial. La tecnología debe introducirse promoviendo un pensamiento crítico, la duda, la curiosidad y la sospecha sobre aquello que me ponen enfrente para que yo pueda cuestionar. Así puedo pasar a un pensamiento deductivo, que implica curiosidad y explorar muchas fuentes, para luego tener un pensamiento inductivo, inducir una idea mía y sacar otra, para tener un pensamiento creador.

- ¿Cuál debe ser el rol del docente para lograr todo eso?

- Para todo esto vamos a necesitar profesores muy formados como facilitadores, que puedan supervisar lo que está sucediendo en el proceso de aprendizaje. Si lo logramos, el niño va a aprender a aprender, porque cuando se va de la escuela tiene que seguir aprendiendo. La escuela tiene que darle esa habilidad para que siga aprendiendo en un mundo que está en constante cambio.

- Va a tener que cambiar la formación docente

- Ningún viento es bueno si no sabemos dónde ir. Por eso los docentes necesitan formarse para poder enseñar y trabajar desde las habilidades socioemocionales. Si un chico no tiene resiliencia y curiosidad ¿cómo va a aprender? Debemos pensar cómo crear una escuela basada en el ‘aprender construyendo’, en una pedagogía de la creación. Debemos desarrollar en el niño su capacidad de ser y de ser una obra de sí mismo. Todo esto es muy importante que entendamos para la educación de nuestro país. No nos preguntemos qué país le dejamos a nuestros niños sino qué niños le dejamos a nuestro país.

Comentarios