En Raco dicen que si no les dan más seguridad podrían dejar de pagar los impuestos

En Raco dicen que si no les dan más seguridad podrían dejar de pagar los impuestos

Varias familias denuncian que desconocidos ingresan a sus casas de fin de semana y las desvalijan. Exigen más seguridad en la zona.

JUNTA VECINAL. Los propietarios y lugareños damnificados se reunieron con la Policía para acordar nuevas medidas ante la ola de robos en las casas. JUNTA VECINAL. Los propietarios y lugareños damnificados se reunieron con la Policía para acordar nuevas medidas ante la ola de robos en las casas. LA GACETA / JOSÉ NUNO
20 Mayo 2019

“La semana pasada nos llamó el casero para decirnos que habían robado en mi casa y en la de mi sobrino. Nos desvalijaron”, expresó la empresaria Cristina Fernández de Martin, quien junto a su esposo Pedro Martin dijeron estar conmocionados por esta ola de inseguridad que azota a Raco.

La mujer contó que los ladrones le llevaron decenas de elementos: heladera, microondas, tostadoras, colchones, lámparas, sillas, entre otras cosas. “Nos dejaron literalmente sin nada. Sólo quedaron las camas sin colchones. Lo primero que vamos a comprar es la heladera; es volver a empezar”, se lamentó.

Cristina había llegado a su casa de fin de semana con la idea de compartir con sus familiares, y se encontró con su vivienda vacía. “Esto no puede ser. Son nuestras cosas, es nuestra casa. Llegás y te encontrás con que te sacaron todo. Es fuertísimo”, agregó. Además remarcó que hace más de 35 años que es propietaria y jamás hubo tanta inseguridad en el pueblo como en la actualidad.

Los damnificados convocaron a una reunión vecinal con participación de la Policía este sábado a las 18 en el lugar conocido como “El Zanjón”. Allí, las familias plantearon los diferentes robos y exigieron a las autoridades más seguridad tanto en la zona, como en las entradas a Raco.

Mónica Ledesma, quien es residente, dejó en claro que cada año, cuando hacen reuniones vecinales con la Policía, se plantea la opción de colocar cámaras de seguridad en la entrada a Raco, pero que nunca tuvieron una respuesta. “A nosotros los lugareños no nos roban porque tenemos perros y nadie puede llegar cuando estos están ahí. A las casas que están vacías, sí”, dijo. “Además la Policía tiene que ser respetuosa. No puede ser que con los sueldos que cobran, nos estén pidiendo fideos o arroz para comer. Necesitamos que ayuden y cumplan con su trabajo”, añadió.

Las familias que fueron damnificadas en el último año decidieron convocar a una reunión para exigirle a la fuerza policial que aumente la seguridad en toda la extensión de Raco. En medio de gritos como “¡estamos dispuestos a no pagar los impuestos!”, los propietarios y lugareños mostraron su bronca en referencia a los hechos delictivos.

“Hace más de 10 años que venimos pidiendo más seguridad. Una vez nos recibieron en Casa de Gobierno por este problema. Acá no tenemos custodia policial y el delegado comunal nunca aparece”, dijo Amelia Colombres. “Hasta las calles están destruidas; pero bueno, dejemos aparte eso de que los autos se pueden romper. Acá estamos hablando de la vida de la gente, o sea nosotros. Nadie hace nada”, agregó.

“Y pensar que Raco era un paraíso... tan tranquilo. Abrieron varias casas y no se puede creer”, opinó Jorge Audi, quien reside en la zona desde que nació hace 55 años. “Vino mucha gente de afuera a trabajar y bueno, uno sospecha. La gente lugareña es noble y muy trabajadora”, agregó.

Según dijo el hombre, la gente después de las 19, entra a la casa y no sale hasta el otro día, pero más que nada por el frío. “Uno comparte con la familia adentro viendo tele. A menos que tengas motos y cuatriciclos con los que puedas salir, pero hasta la verdura y el pan te los lleva un vendedor ambulante”, añadió.

Por su parte, el empresario Francisco Pineda contó que durante 2018, los ladrones ingresaron cuatro veces en su casa de fin de semana. “Aprovechan los miércoles o jueves, cuando seguro acá no hay nadie. Ya me sacaron de todo. Desde motos hasta sillas y cosas de mucho valor. Ahora lo que hago es venir y compartir con mi familia pero me llevo todo. Realmente es preocupante y genera bronca porque uno viene pensando que acá ya tiene las comodidades; y no, ahora tenemos que llevar y traer todo para que no nos vuelvan a robar. Me rompieron las puertas y ventanas, porque no hay policías”, contó, apenado. “Estamos hartos de los robos y necesitamos que haya más seguridad. Imagínese que tengo tantos empleados en la ciudad que mi refugio es este. Ahora mi mujer ya no quiere venir más, por la inseguridad que hay”, agregó.

“Ya no podemos estar tranquilos en nuestra propia casa. ¿Cómo puede ser?”, expresó otro de los propietarios damnificados.

Francisco “Pancho” Acosta remarcó que el motivo de la reunión fue pedir más control en toda la ciudad. “Pedimos que la comisaría cambie de lugar porque ahora está en un lugar inhóspito. Si nosotros tenemos que poner dinero para colaborar, lo hacemos, pero los de arriba tienen que hacer eso”, razonó.

Una de las propietarias contó que el sábado tuvo que esperar que se hiciera de día para poder manejar y llegar a su casa. “Tengo ganas de venir pero no puedo porque ya tengo miedo. Manejé de día y en unas horas me vuelvo. Uno no puede estar tranquilo”, dijo. “A otra familia le robaron colchones, televisores, lavarropas... ¡hasta le llevaron el termotanque! Eso quiere decir que los asaltantes tienen tiempo de dejar una camioneta y cargar todo. Seguro actúan en banda”, agregó la mujer.

Por su parte, el comisario principal Dante Santillán habló con LA GACETA y dijo que los vecinos recurrieron a ellos para exigir seguridad. “Se está trabajando con la Brigada de Investigaciones para ver si se logra secuestrar elementos robados o posibles detenciones”, expresó. “En la comisaría siempre quedan un agente o dos, uno más en la garita y yo”, añadió.

Esa parece ser toda la dotación para la zona. (Por Luciana Nadales)

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