“Hasta que no pongamos un poco de orden, no podemos pensar en caminos de salidas para nuestro país. La economía es muy clara en ese sentido. Tenemos que parar la inflación y ordenar las cuentas macroeconómicas; recién así podemos pensar si queremos ser un país exportador o cerrado en sí mismo”. La afirmación pertenece al historiador Luis Alberto Romero, que hoy disertará en Tucumán, en el marco del ciclo “El valor de la palabra”. La charla, denominada “Desafíos de la Argentina que viene: el problema es el Estado”, se realizará a las 19, en la Casa Museo de la Ciudad (ex Casa Sucar, Salta 532).
En diálogo con LA GACETA, Romero aseguró que la Argentina necesita ser un país más previsible, con normas y sanciones claras, y lejos del “sálvese quien pueda”. “Yo veo que los Consensos Básicos son una propuesta de coyuntura y no necesariamente ve el Gobierno a esto de esta manera. Sí está buscando una propuesta en la que participen todos los que coinciden en la necesidad de hacer algo para evitar un posible desbarranque. No le asigno mucha más larga vida que eso”, señaló.
En cuanto al futuro de la Argentina, el historiador señaló que hay muchos problemas entrelazados que son difíciles de desarmar. “En la charla que daré en Tucumán quiero mostrar un hilo, que me parece en sí que es muy importante y que puede resolver muchos de aquellos problemas, que es el del Estado, no de los Gobiernos. Lo que debe un gobierno hacer funcionar bien para que lo que se proponga tenga algo de efecto. Me da la impresión de que, en el Estado actual, un gobernante lúcido que tenga una idea brillante la pone en práctica y sale cualquier cosa. Porque entre él y la ejecución de la idea puede mediar una gran cantidad de incompetentes o de gente que se traban los unos con los otros”, enfatizó. Y agregó: “en ese sentido, la herramienta estatal lleva unas cuantas décadas de voluntaria destrucción. Una de las cosas que habría que implementar en conjunto es volver a poner en pie a ese Estado. Mirar cómo se fue desarmando y cómo es posible rearmarlo. Es una condición no suficiente, pero sí necesaria”.
En cuanto a la recesión económica, Romero señaló que las crisis se han vuelto recurrentes en la historia de la Argentina. “Tenemos picos de crisis y descansos. Y por eso creo que hay algo en la base que no funciona. No digo que todo tenga que ver con el Estado, sino con los acuerdos. E insisto en que esos acuerdos no deben hacerse sólo sobre los problemas, sino sobre las formas de negociarlos. Y allí es donde la presencia del Estado es importante, por su capacidad de arbitraje, puede decir que las reglas de juego son estas, que no hay transgresiones, regalos ni excepciones, que son las cosas que percibimos que habitualmente hace el Estado”, manifestó.
Finalmente, Romero indicó que esa reconstrucción del Estado, que debe partir de la base de eso que se llama seguridad jurídica, es una condición para que cada uno pueda encauzar sus demandas, con reglas claras para todos. “No es cuestión de buena voluntad, sino de construir un orden dentro del cual cada uno puede tomar previsiones acerca de lo que hará el otro”, concluyó.







