BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional no convocará al Congreso a celebrar sesiones extraordinarias y acordó con los principales bloques opositores dejar para marzo la agenda parlamentaria que comenzará con la discusión de las iniciativas para bancarizar el financiamiento de los partidos políticos y endurecer las penas para los barrabravas. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, anunció esta decisión al término del encuentro que mantuvo ayer en el Senado con el presidente del bloque justicialista, Miguel Angel Pichetto, y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.
“Estuvimos revisando el temario de las sesiones del Congreso que empiezan el 1 de marzo, donde vamos a empezar a tratar asuntos importantes como los proyectos de financiamiento político -está en debate en el Senado- y de barras -sancionada en general en Diputados-, para lo cual tenemos que trabajar en generar consensos para que esos proyectos se transformen en ley lo antes posible”, explicó Frigerio. El ministro descartó que la Casa Rosada vaya a convocar una sesión extraordinaria. Lo mismo hizo Monzó. En el mismo sentido, Pichetto afirmó que en el encuentro se consideró que “no había ningún tema de urgencia”. “Hemos asumido el compromiso de debatir los dos temas (mencionados) durante las primeras semanas de marzo”, expresó.
El senador del PJ añadió que el Congreso también aguardaba el envío por parte del Gobierno nacional de un proyecto vinculado con el trabajo en negro. “Sería una iniciativa que tiene que ver con el blanqueo de trabajadores pero desconocemos su contenido”, explicó. Pichetto agregó que también se trataría un proyecto de su autoría para beneficiar a las pymes. (Télam)







