Descubrí todo el proceso de la lana, desde la esquila hasta el producto final

En Espacio Artesanal, un salón habilitado por el Ente Cultural en San Martín al 200, se pueden ver cuatro colecciones (Abrita, Alpapuyo, Amaicha y Yungas) de tejidos artesanales que muestran todo el proceso de la lana desde la esquila en adelante. Del proyecto participaron diversas áreas del sector público.

23 Jul 2018
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LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO

En Espacio Artesanal, un salón habilitado por el Ente Cultural en San Martín al 200, se pueden ver cuatro colecciones (Abrita, Alpapuyo, Amaicha y Yungas) de tejidos artesanales que muestran todo el proceso de la lana desde la esquila en adelante. Del proyecto participaron diversas áreas del sector público

La muestra se llama Territorio textil, y está integrada por cuatro colecciones textiles de otros tantos grupos de distintos puntos de la provincia que sacan a la luz la belleza, el estallido de colores, formas y funcionalidad que se puede lograr trabajando toda la cadena de la lana, desde la esquila en adelante. Están presentes entre esas tramas y urdimbres la belleza y los colores verdes y amarillos de la yunga tucumana, los marrones y grises de Amaicha, el cielo celeste y las nubes blancas y bajas de Tafí del Valle, y la potencia del tejido de la comunidad de Potrero Grande, Trancas. El visitante encontrará sombreros, chales, bufandas y bolsos en fieltro; ponchos en distintas medidas y tonalidades; tapices, peleros refuncionalizados como alfombras, haciendo un conjunto con banquetas plegables en madera y tejido en telar.

Se puede visitar hasta fin de mes en el Espacio Artesanal, montado por el Ente de Cultura en San Martín 252, donde también se exhiben otros exponentes de la mejor artesanía tucumana de la cestería, la alfarería y el metal. El horario es de lunes a viernes de 9 a 13 y de 17 a 21.


Volvamos a Territorio Textil. Como explican la antropóloga Lucila Galíndez, responsable del Espacio Artesanal, y María Lombana, de la carrera de Diseño de la Facultad de Arquitectura de la UNT, “Territorio textil” es el resultado de un trabajo de cuatro años en el que han participado, capacitando a 30 artesanos (la mayoría mujeres), desde el Senasa hasta la secretaría de Agricultura Familiar, INTA, INTI, ministerios de Desarrollo Social de la Nación y de la Provincia, Ministerio de Educación de Tucumán, Entes de Cultura y de Turismo y UNT. El proyecto se llama “Capacitando la lana”, y el objetivo es reforzar la cadena de la lana, desde la cría de la oveja hasta la ejecución, diseño del producto y posterior comercialización del producto. María y Lucila coinciden en que el primer objetivo logrado fue concientizar a las comunidades involucradas en el proyecto de que había ovejas, pero que esa cadena “se había roto”. “Se trabajó con sanidad animal, hemos mejorado entre la esquila anterior y la actual y mejoró la calidad de la lana. Y ahora están trabajando con nuestra propia lana, cardada, lavada por ellos. Parte del proyecto -coinciden- consiste en comprar herramientas para la esquila, ya que en todos los eslabones de la cadena productiva se han ido sumando equipamiento y capacitación. María se detiene en el diseño. “Se ha trabajado en profundidad con cada comunidad para que ellos redefinan la identidad de sus productos, la estética de sus productos”. Lucila advierte que no se trata de que las comunidades vivan solamente de esta producción artesanal. “Se trata de que ellos hayan podido valorar un patrimonio que no estaba explotado, y que sea una pata más de las actividades productivas que sean sustentables para cada comunidad”, apunta. Uno de los objetivos logrados consiste en el aprovechamiento compartido de los recursos: por ejemplo, la comunidad de Potrero Grande se ha convertido en la proveedora de la lana de la oveja para todos los productos textiles que se pueden admirar -y comprar- hasta fin de mes en el Espacio Artesanal.

La primera lana es el fieltro: una vez lavada la lana y en condiciones, se puede hilar. El fieltro se hace a partir del vellón de oveja, se la carda, y con esa fibra natural se la amasa y se consiguen los paños de fieltro, el que se define como un “no tejido”.

Cadena de valor

Productores ovinos:

Cuidado de la majada, vacunación, pastoreo, esquila, clasificación del vellón, lavado y cardado embolsado

Hilanderos y tintoreros:

Hilatura en rueca, clasificación del hilo, teñidos naturales e industriales, colección según protocolo de calidad (banco de Hilo) preparación de madejas, embolsados.

Tejedores y fieltradores:

Confección de la trama, diseño y elaboración de tejidos de mantas y confección de prendas, utilitarios y accesorios.

Venta:

Distribución y venta de la producción, ya sea directa en los talleres de confección, a través de tráilers en ferias, en los circuitos turísticos (en articulación con la ruta del artesano) de Tafí del Valle, Amaicha Quilmes, Colalao, y también circuito chico: San Javier, Raco, el Siambón, Cadillal. A través de las ferias, articulación con la red de ferias permanentes de Tucumán (14 ferias del programa comercialización del Ministerio de Desarrollo Social Nación).


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