Se eleva el número de víctimas por el ataque de extremistas islámicos en al ciudad saudita de Khobar

El ministerio del interior saudita informó que 25 personas resultaron también heridas en el ataque

30 Mayo 2004
KHOBAR, Arabia Saudita.- El Ministerio del Interior saudita dijo el domingo que en un ataque de extremistas islámicos en la ciudad de Khobar murieron 22 personas, pero un diplomático en Londres dijo que las fuerzas de seguridad de su país encontraron nueve cadáveres más cuando tomaron un edificio, elevando así la cifra de muertos a 25 tras el ataque.
Los comandos de élite liberaron el domingo a decenas de rehenes extranjeros para finalizar un ataque contra la industria petrolera saudita llevado a cabo por supuestos extremistas de la red Al Qaeda.
El ministerio agregó que 25 personas resultaron también heridas en el ataque.
"Se encontraron nueve cuerpos en el edificio donde los rebeldes fueron capturados cuando las fuerzas de seguridad sauditas lo invadieron", dijo a Reuters el diplomático saudita Jamal Khashoggi en una conversación telefónica desde Londres.
Cuando se le preguntó si los nueve eran otros, además de los 16 cadáveres encontrados antes, dijo: "Sí, se trata de nueve más".
Fuentes de seguridad coincidieron en que varios rehenes habían muerto durante la operación de rescate, en el complejo residencial Oasis después de 25 horas de conflicto en la ciudad petrolera Khobar, pero hasta ahora no se había determinado un número.
Un comunicado firmado por "la red Al Qaeda en la península árabe" prometió limpiar a Arabia Saudita de "infieles".
Esta toma de rehenes sin precedentes en el mayor exportador mundial de petróleo incrementó los riesgos en la lucha que ya dura un año contra seguidores de Al Qaeda, de Osama bin Laden, quien nació en Arabia Saudita.
Fuerzas sauditas arrestaron al líder del grupo extremista y a otros hombres armados, durante el operativo y después de liberar al menos a 50 rehenes.
"Luego de que la seguridad saudita asaltó el edificio donde los extremistas retenían a los rehenes, (los activistas) mataron a algunos de los rehenes", informó a Reuters una fuente de seguridad.
No dijo cuántos habían muerto ni dio sus nacionalidades, pero un administrador del complejo dijo que durante el operativo murieron tres extranjeros, incluidos un estadounidense y un británico.
La embajada norteamericana dijo que no podía confirmar la información, y los detalles exactos de la ofensiva todavía no estaban claros.
Dos extremistas también murieron durante la operación de rescate, después de la cual muchos de los rehenes y residentes fueron evacuados a hospitales y hoteles, dijeron fuentes de seguridad.
La operación comenzó el sábado después de que los extremistas habían matado a nueve sauditas y al menos a siete extranjeros.
En el ataque de los extremistas el sábado, murieron un estadounidense, un británico, un egipcio, dos filipinos, un indio y un paquistaní, junto a dos sauditas y a siete guardias de seguridad, dijeron las fuentes.
Testigos dijeron que también murió un cocinero sueco, y el Ministerio de Relaciones Exteriores italiano dijo que había muerto un cocinero italiano. No estaba claro si era el mismo hombre.
Un dirigente de la compañía británica de inversión Apicorp estaba entre los muertos, dijo la compañía.
Testigos dijeron que los extremistas ataron el cuerpo de un británico a un auto y lo arrastraron por las calles antes de arrojarlo por un puente.
Un supuesto comunicado de la red Al Qaeda apareció en páginas web islámicas, atribuyéndose la autoría del ataque, el tercero contra extranjeros en menos de un mes en este país, cuna del Islam y sede de varios de sus lugares sagrados más importantes.
El ataque, aparentemente dirigido a la industria petrolera saudita y a los extranjeros que en ella trabajan, se produjo dos días después de que el líder de Al Qaeda en el país emitiera un plan de lucha basado en la guerrilla urbana, especificando los pasos que los combatientes deben tomar para triunfar en su campaña para derrocar a la familia real.
El grupo Al Qaeda, acusado de los ataques del 11 de septiembre de 2001, ha jurado desestabilizar la monarquía saudita, una fuerte aliada de Estados Unidos.
El gobernante de facto del reino, el príncipe de la corona Abdullah, juró aplastar a los extremistas que, dijo, están dañando la economía.
"Continuaremos persiguiendo a los miembros de este grupo hasta que los erradiquemos", dijo el príncipe, citado por la agencia saudita de prensa.Un empleado del complejo Oasis dijo que los atacantes, que vestían uniformes militares, habían pedido a los residentes mostrar sus tarjetas de identidad para conocer su religión.
El gobierno saudita dijo que la gran red energética del país estaba funcionando normalmente después del ataque. (Reuter)

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