Para Atlético se hizo habitual viajar a Bolivia, una tierra considerada amiga

Allí el "Decano" realizó su primera gira y volvió por torneos internacionales.

17 Abr 2018

LA GACETA EN BOLIVIA (De nuestro enviado especial Nicolás Iriarte).- El arribo de otra delegación de Atlético a suelo boliviano no es más que otro capítulo de una viejísima historia de apadrinamiento entre el país vecino y el “Decano”. Ayer por la tarde, el plantel aterrizó en su vuelo charter en el aeropuerto Viru Viru, de Santa Cruz de la Sierra. Su llegada fue muy distinta a la de aquella delegación “decana” a principios de 1930, en lo que fuera la primer gira internacional que realizaba el club. En ese entonces, lo hicieron en tren, generando incógnitas entre los bolivianos que no conocían al equipo que iba a jugar amistosos. En este caso, Atlético llegó por los aires, para continuar disputando su segunda Copa Libertadores y con un nombre medianamente hecho en el continente. En Bolivia, por sobre todas las cosas.

La Selección de Bolivia y un combinado paceño fueron los rivales de 1930, en el año del comienzo de la historia entre Atlético y uno de los países fuera de Argentina donde más partidos disputó en todo su legajo futbolístico.

El equipo de 25 de Mayo y Chile realizó, con este, tres viajes a Bolivia. Ya jugó cuatro partidos ante rivales de ese país. Mañana, cuando visite a The Strongest, serán cinco y la próxima semana, cuando lo reciba, serán seis. Al “Tigre” hay que sumarle a Jorge Wilstermann, por la Libertadores pasada, y a Oriente Petrolero, por la Sudamericana. Todos en ciudades distintas: Cochabamba, Santa Cruz y ahora La Paz que, por logística, entre cuerpo técnico y dirigentes, decidieron pasar la menor cantidad de tiempo en la capital boliviana.

Un problema "central" para Atlético: Lamas y García son los únicos zagueros disponibles

“Nunca me voy a olvidar de Bolivia. Fue la primera vez que salí del país y encima fue mi debut”, recuerda emocionado Gabriel Risso Patrón. Se trató de los 16vos. de final de la Copa Sudamericana, en agosto de 2017. Fue una oportunidad única para él y varios pibes que debieron parchar la salida de un buen número de profesionales. El lateral aprovechó tanto esa chance que vuelve a Bolivia con el puesto de titular en el bolsillo y con varios experimentados esperando detrás suyo.


“Además es un muy lindo lugar. Esa vez era invierno e hizo calor todos los días”, agrega el monterizo sobre la cálida Santa Cruz. Pero no es el único del plantel que sonríe cada vez que le hablan del país hermano.

“Tengo grandes recuerdos de Bolivia. Es muy lindo todo y además aquí fue mi primera concentración con el grupo y, obviamente, mi primer partido”, recuerda Alejandro Melo, que viene de marcar ante Gimnasia de La Plata. El volante, además, fue de los primeros refuerzos de la temporada y jugó su primer partido como “decano” también en Santa Cruz, ante Oriente. “Encima ganamos. Ojalá se repita”, deseó Melo, recordando ese triunfo por 3-2 donde fue una de las figuras.

Atlético está entonado y con ganas de seguir cortando rachas

Incluso las instalaciones dejaron contentos a los jugadores en sus travesías a Bolivia. “Todo al aire libre, hermoso”, destacó en su momento Cristian Lucchetti sobre el hotel Bungavillas, también de Santa Cruz. Un complejo de cabañas que efectivamente no era como cualquier hotel y tenía la mayoría de sus instalaciones al aire libre y, encima, en un clima tropical. Nada de encierro, algo a lo que suelen estar acostumbrados los jugadores de fútbol, si de concentraciones se trata.

En este caso, no volvieron al mismo hotel. De todos modos, el Sun, el de esta nueva incursión por Bolivia, es de las mismas características. Situado a las afueras de la ciudad, frente al aeropuerto, ofrece las mismas ventajas con piletas enormes y palmeras que le dan paz y tranquilidad a la delegación. Al menos hasta mañana, cuando viajen a La Paz.

Por si fuera poco, Santa Cruz les ofrece a los jugadores el Ventura Mall, el shopping más grande de todo Bolivia. Se trata de una visita obligada para todos que aprovecharon en julio del año pasado y lo volverán a hacer ahora. Está ubicado en medio de un importante boulevard con todo tipo de opciones para el turista, aunque más nocturnas y no tanto para la vida de un futbolista concentrado.

“Estamos muy contentos de recibir a Atlético. Vamos a hacer todo para que se sientan cómodos”, dicen casi a coro los empleados del hotel que vieron alterada la rutina del lugar. Igual, no pueden estar más felices por recibir y atender al “Decano”. Casi tanto como Atlético de volver a viajar a Bolivia. Una “escapada” que se ha hecho costumbre y que le trae muy buenos recuerdos.

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