¿Érika Álvarez fue amenazada antes de ser asesinada?

Familiares de la joven presentaron esta pista que podría ayudar a esclarecer el caso. Preguntas que siguen sin responderse.

LA VÍCTIMA. Pasan los días y todavía no se estableció cuál fue el móvil del crimen de Érika. LA VÍCTIMA. Pasan los días y todavía no se estableció cuál fue el móvil del crimen de Érika.

En una causa compleja, cada tanto surgen nuevos indicios que podrían ayudar a esclarecer los hechos. El crimen de Érika Antonella Álvarez no es ajeno a esta regla básica de cualquier pesquisa. La joven habría recibido amenazas antes de ser asesinada. Ese dato podría permitir a los investigadores abrir una nueva línea de análisis para determinar, finalmente, el móvil del crimen y establecer si, además de Felipe “El Militar” Sosa, hubo otros implicados.

El martes 6 de enero, la joven de 25 años salió de su humilde casa rumbo a Yerba Buena, presuntamente hacia el domicilio del acusado de homicidio simple. Según la teoría del Ministerio Público, entre la madrugada del miércoles 7 y la mañana del jueves 8 fue asesinada a golpes. Luego, su cuerpo fue arrojado en un descampado

A partir de allí surgieron distintas líneas de investigación. Érika mantenía una relación sentimental con un hombre identificado como “Carlos” que, según su familia y allegados, era un “narco pesado”. Más tarde se supo que la joven, doblemente vulnerable por sus problemas de adicción, participaba en tríos sexuales para poder continuar consumiendo drogas. En ese contexto apareció el nombre del “Militar”, con quien aparentemente habría concretado ese tipo de encuentros de manera periódica.

Esa hipótesis cobró fuerza a partir de los propios dichos del imputado durante una audiencia en la que se abordaron los problemas de abstinencia que atravesaba. “Le pido disculpas a la familia, pero con Érika nos juntábamos a consumir drogas”, declaró. Tras esas afirmaciones, los investigadores profundizaron esa línea.

DETALLE. Pedro Gallo será el cuarto fiscal en la causa. DETALLE. Pedro Gallo será el cuarto fiscal en la causa.

Los pesquisas entrevistaron nuevamente a los familiares, quienes, como ocurrió a lo largo de la investigación, aportaron información relevante. En esta oportunidad, relataron que la joven habría sido amenazada por una persona. Incluso, señalaron que Érika les había pedido que la buscaran en redes sociales para intentar identificarla. Al parecer, lo habrían logrado.

Por razones obvias, no trascendió si se trata de un hombre o una mujer, ni tampoco qué tipo de vínculo mantenía con el acusado. Pese al hermetismo que rodea a este nuevo indicio, fuentes judiciales confirmaron que el motivo de la amenaza aún no está esclarecido.

¿Pudo haber descubierto algún secreto? ¿Obtuvo información valiosa para alguien? ¿Su relación con Sosa pudo haber generado conflictos? ¿O tuvo que ver su vínculo con Carlos, el supuesto narco? “Son las mismas preguntas que nos estamos haciendo”, reconoció una fuente del Ministerio Público.

Carlos Garmendia, representante legal de la familia de Érika, sostuvo que no se puede descartar ninguna hipótesis. “Esto recién empieza y todo debe ser analizado de manera exhaustiva. Hasta ahora hay indicios que comprometen a Sosa, pero no se sabe si contó con la ayuda de otra persona para cometer el crimen o si alguien colaboró para intentar encubrirlo”, explicó.

Otra versión

Personas cercanas a Sosa volvieron a cuestionar el tratamiento que recibe en la causa. En off, sostienen que era un empresario apasionado por su trabajo, pero no violento ni agresivo. En su defensa, recordaron que fue sobreseído en una causa por violencia de género que se había iniciado en su contra.

PENSATIVO. Felipe Sosa reconoció encuentros con la víctima. PENSATIVO. Felipe Sosa reconoció encuentros con la víctima.

Algunos reconocieron que conocían su adicción a las drogas y también señalaron que atravesó una profunda crisis durante su conflictivo proceso de divorcio. Sin embargo, afirmaron que su vida había cambiado desde que inició una relación sentimental con Justina Gordillo, empleada judicial que trabaja bajo la órbita de la Corte Suprema de Justicia. “Estaban muy bien, incluso tenían planeado irse de vacaciones juntos, pero el viaje se suspendió por todo lo que pasó”, contó Laura, amiga de la pareja.

Novedades

Por otra parte, ayer un perito del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales confirmó que en los hisopados realizados al cuerpo de la víctima se hallaron muestras biológicas que podrían ser sometidas a una pericia genética.

Además, Pedro Gallo, el cuarto fiscal que intervendrá en el caso, se habría reunido ayer con su par Marcelo Leguizamón para interiorizarse del expediente. A partir del lunes, quedará al frente de la investigación.

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