17 Mayo 2004 Seguir en 
Cannes.- Precedida por la exitosa recepción que tuvo "La Ciénaga" en toda Europa; respaldada por el expreso reconocimiento que le tributa Pedro Almodóvar y fortalecida por el hecho de construir una filmografía personal y nueva, la argentina Lucrecia Martel presentó ayer en el Festival de Cannes "La niña santa". Se trata de un sugerente y complejo segundo filme de su carrera cinematográfica, y que fue recibida con grandes aplausos por el público, pero tuvo un tibia acogida por la prensa.
La participación de Martel en la puja por la Palma de Oro es también una confirmación del creciente interés que despierta el cine argentino a nivel internacional. Es que vuelve a la competencia del principal certamen internacional luego de 12 años, cuando Fernando "Pino" Solanas presentó "El viaje".
Con la presentación de ayer, algunos críticos la ven como una de las favoritas al premio mayor.
Menuda, transparente, relativamente incómoda con el glamour y la etiqueta que imponen estos eventos, riéndose de los "pingüiños" de smoking que pululan por los hoteles de Cannes, Martel asegura que a todo eso no hay que creérselo porque desaparece "de un plumazo". Y no deja de hablar sobre su Salta natal, la construcción de la ficción y su modo de filmar.
Trama
La trama se desarrolla en un hotel venido a menos del interior de Argentina, donde una adolescente (María Alché), influenciada por sus clases de religión, cree haber encontrado su misión divina al topar con un médico de provincias (Carlos Belloso), que asiste a un congreso en el mismo hotel. Entre ambos surge una extraña relación, que quedará alterada tras conocer el médico a la madre de la niña (Mercedes Morán). "La niña santa" cuestiona parte de los códigos de la moral establecidos y se mueve en un terreno ambiguo. Deja además el final abierto porque, tal como explicó la realizadora, prefiere no filmar lo que el espectador se puede imaginar muy bien.
Respaldo
La directora ha contado con el apoyo financiero de Lita Stantic, la productora de muchos de los nuevos talentos del cine argentino, así como con el de El Deseo, la productora española de los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar. Este último, que estuvo en la rueda de prensa, dijo: "Lucrecia representa todo lo que buscamos como productores y me refiero en concreto a directores con un mundo personal, con un estilo y lenguaje propio, con unas referencias a veces un poco herméticas pero que le dan una gran complejidad".
La realizadora, por su parte, aseguró que nunca tuvo dificultades como mujer para su trabajo. "No porque crea que no existe el machismo, sino porque en nuestro país ha habido mujeres muy fuertes en el cine", aseguró. (DPA- Reuter- Télam)
Presentaron un proyecto colectivo sobre el atentado contra la AMIA
Cannes.- El proyecto del filme colectivo 18-J, en el que diez directores cinematográficos argentinos se juntan para realizar cada uno un cortometraje sobre el atentado a la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994, se presentó en Cannes, en el stand que el Instituto de Cine y Artes Audiovisuales Argentino (Incaa) posee en el Pabellón Internacional del festival.
"Este año se cumple el décimo aniversario del atentado a la AMIA y esta película, muy sentida para todos los argentinos, es una apuesta para recuperar la memoria y construir un mundo mejor", sostuvo el presidente del Incaa, Jorge Coscia. Por su parte, Daniel Burman, uno de los directores que participa en este filme colectivo, sostuvo: "uno, muchas veces, en un mundo tan horroroso, se pregunta para qué hacer cine, y yo creo que esta chance de poner nuestro cine al servicio de seguir escribiendo una historia que la Justicia no escribió es muy importante".
La cinta fue realizada por el propio Daniel Burman, Adrián Caetano, Lucía Cedrón, Alejandro Doria, Alberto Lecchi, Marcelo Schapces, Carlos Sorín, Juan Bautista Stagnaro, Adrián Suar y Mauricio Wainrot.
La cinta que se halla en distintos procesos, con algunos cortos finalizados, otros en etapa de posproducción y otros de rodaje, se estrenará en julio. (Télam)
Las mujeres fueron el centro de atención con tres realizaciones
Cannes.-Las mujeres tomaron ayer el poder en el Festival de Cannes. Las actrices estadounidenses Uma Thurman y Daryl Hannah fueron el centro de atención con la presentación de "Kill Bill Vol. 2". Mientras, la realizadora argentina Lucrecia Martel ("La niña santa") y la francesa Agnes Jaoui ("Comme une image") mostraron sus respectivos trabajos en la sección oficial a concurso.
En "Kill Bill Vol. 2", dirigida por el presidente del jurado Quentin Tarantino, la violencia es un aspecto que funciona como el hilo conductor, un tema que preocupa especialmente a Thurman.
La violencia
La actriz dijo que la película no guarda ninguna relación con la violencia real, algo en lo que ella piensa mucho, y no sólo por haber rodado este filme. Por su parte, el director, que llegó media hora tarde a la rueda de prensa, aseguró que, si la violencia no fuese necesaria, no la habría incluido en la cinta.
La actriz explicó que como este ha sido un proyecto del que Tarantino le hizo parte hace años, el proceso de creación del personaje fue realmente especial y más intenso que en otros trabajos. "Me permite dar la imagen que una mujer poderosa y sentirme una mujer fuerte", afirmó. (DPA)
La participación de Martel en la puja por la Palma de Oro es también una confirmación del creciente interés que despierta el cine argentino a nivel internacional. Es que vuelve a la competencia del principal certamen internacional luego de 12 años, cuando Fernando "Pino" Solanas presentó "El viaje".
Con la presentación de ayer, algunos críticos la ven como una de las favoritas al premio mayor.
Menuda, transparente, relativamente incómoda con el glamour y la etiqueta que imponen estos eventos, riéndose de los "pingüiños" de smoking que pululan por los hoteles de Cannes, Martel asegura que a todo eso no hay que creérselo porque desaparece "de un plumazo". Y no deja de hablar sobre su Salta natal, la construcción de la ficción y su modo de filmar.
Trama
La trama se desarrolla en un hotel venido a menos del interior de Argentina, donde una adolescente (María Alché), influenciada por sus clases de religión, cree haber encontrado su misión divina al topar con un médico de provincias (Carlos Belloso), que asiste a un congreso en el mismo hotel. Entre ambos surge una extraña relación, que quedará alterada tras conocer el médico a la madre de la niña (Mercedes Morán). "La niña santa" cuestiona parte de los códigos de la moral establecidos y se mueve en un terreno ambiguo. Deja además el final abierto porque, tal como explicó la realizadora, prefiere no filmar lo que el espectador se puede imaginar muy bien.
Respaldo
La directora ha contado con el apoyo financiero de Lita Stantic, la productora de muchos de los nuevos talentos del cine argentino, así como con el de El Deseo, la productora española de los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar. Este último, que estuvo en la rueda de prensa, dijo: "Lucrecia representa todo lo que buscamos como productores y me refiero en concreto a directores con un mundo personal, con un estilo y lenguaje propio, con unas referencias a veces un poco herméticas pero que le dan una gran complejidad".
La realizadora, por su parte, aseguró que nunca tuvo dificultades como mujer para su trabajo. "No porque crea que no existe el machismo, sino porque en nuestro país ha habido mujeres muy fuertes en el cine", aseguró. (DPA- Reuter- Télam)
Cannes.- El proyecto del filme colectivo 18-J, en el que diez directores cinematográficos argentinos se juntan para realizar cada uno un cortometraje sobre el atentado a la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994, se presentó en Cannes, en el stand que el Instituto de Cine y Artes Audiovisuales Argentino (Incaa) posee en el Pabellón Internacional del festival.
"Este año se cumple el décimo aniversario del atentado a la AMIA y esta película, muy sentida para todos los argentinos, es una apuesta para recuperar la memoria y construir un mundo mejor", sostuvo el presidente del Incaa, Jorge Coscia. Por su parte, Daniel Burman, uno de los directores que participa en este filme colectivo, sostuvo: "uno, muchas veces, en un mundo tan horroroso, se pregunta para qué hacer cine, y yo creo que esta chance de poner nuestro cine al servicio de seguir escribiendo una historia que la Justicia no escribió es muy importante".
La cinta fue realizada por el propio Daniel Burman, Adrián Caetano, Lucía Cedrón, Alejandro Doria, Alberto Lecchi, Marcelo Schapces, Carlos Sorín, Juan Bautista Stagnaro, Adrián Suar y Mauricio Wainrot.
La cinta que se halla en distintos procesos, con algunos cortos finalizados, otros en etapa de posproducción y otros de rodaje, se estrenará en julio. (Télam)
Cannes.-Las mujeres tomaron ayer el poder en el Festival de Cannes. Las actrices estadounidenses Uma Thurman y Daryl Hannah fueron el centro de atención con la presentación de "Kill Bill Vol. 2". Mientras, la realizadora argentina Lucrecia Martel ("La niña santa") y la francesa Agnes Jaoui ("Comme une image") mostraron sus respectivos trabajos en la sección oficial a concurso.
En "Kill Bill Vol. 2", dirigida por el presidente del jurado Quentin Tarantino, la violencia es un aspecto que funciona como el hilo conductor, un tema que preocupa especialmente a Thurman.
La violencia
La actriz dijo que la película no guarda ninguna relación con la violencia real, algo en lo que ella piensa mucho, y no sólo por haber rodado este filme. Por su parte, el director, que llegó media hora tarde a la rueda de prensa, aseguró que, si la violencia no fuese necesaria, no la habría incluido en la cinta.
La actriz explicó que como este ha sido un proyecto del que Tarantino le hizo parte hace años, el proceso de creación del personaje fue realmente especial y más intenso que en otros trabajos. "Me permite dar la imagen que una mujer poderosa y sentirme una mujer fuerte", afirmó. (DPA)







