Huirapuca: la “Perla de los Valles”

Consagrarse campeón, una costumbre para "Huira".

28 Ene 2018 Por Federico Espósito

“AHuirapuca le gusta jugar seven”. A estas alturas, con seis finales de Oro consecutivas en Tafí del Valle, la frase de Tristán Molinuevo puede parecer una obviedad, pero no. Dice mucho más de lo que parece a simple vista. Habla de un equipo al que los éxitos no le quitan el hambre de ganar. Habla de un grupo que disfruta de la modalidad de siete jugadores y que la entiende como pocos. Y también, del valor que le dan los concepcionense al Seven de Tafí del Valle. Para ellos no es un torneo más, y se preparan con especial énfasis para ganarlo, de tal modo que, desde 2013 a esta parte, Tafí ya es casi una sucursal de la “Perla del Sur” a fines de enero.

Sin embargo, para “Huira” había un motivo aún más fuerte: sacarse la espina del año pasado, cuando Universitario (Prendarios.com) le arrebató la corona en una final memorable, que se definió por apenas dos puntos. Para su fortuna, el destino volvió a cruzarlos en la final de Oro, por tercer año consecutivo, dejando en claro -como si hiciera falta- que hoy por hoy son los dos mejores equipos en la variante reducida, y que entre los dos ha nacido un clásico. Empezó muy bien Universitario, arrinconando a su rival desde el comienzo, pero los “Gauchos” defendieron como leones al borde del ingoal, acaso su principal virtud. Para muestra sobra un botón: en cinco partidos, recibieron un solo try.

Tras sofocar el asedio, clavó el primer aguijonazo, por intermedio de Juan Manuel Molinuevo. El heredero del gran Tristán acertó la conversión, así como la de los tries de Macario Villaluenga y Gabriel Herrera en ese segundo tiempo en el que fue todo de “Huira” y que se cerró con un inapelable 21-0.

La Copa de Plata “Tercer Tiempo NOA” fue para el seleccionado de Salta (Kia) y la de Copa de Bronce “Sole Mio” para Jockey Club de Tucumán (Yerba Buena-Ciudad Jardín).

“Sí, ya se puede decir que es un superclásico”, reconoció Herrera sobre las tres finales seguidas contra las “Serpientes”. “Veníamos de tres finales de seven perdidas: la del Tafí del año pasado, la del torneo de la URT y la del Plumazo. Era demasiado. Por suerte, nos sacamos la espina”, resaltó el centro de “Huira”, que volvió a darse el gusto de celebrar una conquista con su hermano Juan Manuel. “Supimos jugar todos los partidos, defendimos con mucha dureza. Muchos tries nacieron desde el ingoal nuestro”, opinó este último.

“Puede sonar algo engreído, pero yo veía que teníamos mejores posibilidades que los demás y debíamos demostrarlo. Los chicos demostraron una vez más que les encanta ganar en Tafí. Las ganas que ponen son interminables. Además, es especial porque tengo un hijo en el equipo, algo que me emociona”, completó Tristán Molinuevo, un especialista en la materia seven, que tuvo a dos “debutantes” a su lado en el cuerpo técnico: José María y Gastón Núñez Piossek.

“Cuatro ojos ven más que dos, y seis ven mejor que cuatro. Nos entendimos muy bien. Pero lo importante acá son los jugadores. Hicieron todo perfecto desde el principio hasta el final, y por eso nos vamos tan contentos”, cerró el tryman histórico de Los Pumas.

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