14 Mayo 2004 Seguir en 
Tema: La historia de amor entre el príncipe Paris y Helena, esposa del rey Menelao, desencadenará una guerra de proporciones jamás vistas. Sobre todo cuando los griegos exhiben a su arma más poderosa: el semidiós guerrero Aquiles.
Crítica: Hace casi treinta siglos hubo una guerra enorme que, se dice, duró diez años. Fue la Guerra de Troya, inspiradora de una de las obras que dieron nacimiento a la literatura, "La Ilíada", poema épico de Homero. Dirigida por un especialista en cine de gran presupuesto, el alemán radicado en los Estados Unidos Wolfgang Petersen, la película, que podría haber sido una larga clase de literatura, se convierte en una superproducción que seduce y mantiene al espectador atado a la butaca. Claro que Petersen se toma algunas libertades respecto del poema homérico. Es que si el poema se desarrolla en dos planos -uno divino, con las intrigas de los habitantes del Olimpo, y el otro, mortal, donde los hombres son títeres de los dioses-, aquí todo es puramente humano. La guerra se libra por amor y por celos, más allá del destino. Y eso es lo que transforma este filme en algo superior. No apuntó ni a lo maniqueo ni a lo solemne. Y por eso seduce más allá de la magnificencia de su puesta en escena. Una película que hace historia.
VIOLENCIA: "con escenas"
SEXO: "con insinuaciones"
COMPRENSION: "fácil"
Crítica: Hace casi treinta siglos hubo una guerra enorme que, se dice, duró diez años. Fue la Guerra de Troya, inspiradora de una de las obras que dieron nacimiento a la literatura, "La Ilíada", poema épico de Homero. Dirigida por un especialista en cine de gran presupuesto, el alemán radicado en los Estados Unidos Wolfgang Petersen, la película, que podría haber sido una larga clase de literatura, se convierte en una superproducción que seduce y mantiene al espectador atado a la butaca. Claro que Petersen se toma algunas libertades respecto del poema homérico. Es que si el poema se desarrolla en dos planos -uno divino, con las intrigas de los habitantes del Olimpo, y el otro, mortal, donde los hombres son títeres de los dioses-, aquí todo es puramente humano. La guerra se libra por amor y por celos, más allá del destino. Y eso es lo que transforma este filme en algo superior. No apuntó ni a lo maniqueo ni a lo solemne. Y por eso seduce más allá de la magnificencia de su puesta en escena. Una película que hace historia.
SEXO: "con insinuaciones"
COMPRENSION: "fácil"







